
15 de marzo de 2022
Naufragamos con el alma empeñada,
entre lastres del mal concienciamos las tinieblas,
cobró sentido nuestro ser.
Tragándonos a nosotros mismos,
cual oscuridad que devora todo,
a pocos instantes del no retorno,
eclosionamos con rumbo distinto,
en vibración que rompe esposas,
que neutraliza maldiciones y hechizos.
En el infierno sí hay vida,
en el averno sí hay luz…
amé tu luz redentora,
anduve tus mismas huellas,
nuestros iris se empalmaron;
del negro nació el blanco
y luego vino el vacío.
Fusionados partimos.
Aquí estamos.
Aquí estoy.
Fuimos dos, ahora uno.
¿Ahora comprendes el poder del amor?


Abel Pérez Rojas (






