
1 de agosto de 2020
Admítelo,
la distancia es nada
cuando hay lazos indescriptibles,
invisibles,
sutiles.
La distancia es relativa
como lo es el frío
en el seno familiar
o el hambre
cuando se está alegre.
La distancia es espacio y periodo,
pero también percepción
y apercepción;
es ahí donde puede explicarse
mi tesis
de que el trecho entre tú y yo
es cero,
como la ecuación enredada
que al final arroja ausencia de dígitos.
Admítelo,
no es cuestión de teóricos,
ni de gurús,
sólo son tramas del corazón
Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente mexicano.
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