De nada sirve (Poema)
Minuto a Minuto

 

 

24 de julio de 2020

 

Puede ser
que un adiós sea hijo de la incapacidad,
de la impericia dialógica
o de la madurez,
de la prudencia
y de la comprensión de los ciclos.
A veces un adiós
significa anorexia
frente a la abundancia,
flaqueza ante el roble,
sequía en el centro del lago Ness.
Un adiós es liliputiense
en tiempo de partidas,
sale sobrando cuando lo que habla es la memoria,
la imposibilidad del presente
y la nula cabida de armisticio.
Un adiós no basta para cerrar
historias escritas con tinta de corazón
y carbón de las entrañas,
no es suficiente para despedirse,
menos para querer decir "hasta luego",
ni siquiera para tomar aire
en las crujías amorosas
de los encuentros y desencuentros.

Un adiós de nada sirve
cuando ninguno de los dos quiere...
ni puede decirlo.

 

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente.