- DEL SUEÑO A LA POESÍA - Solo son un par de días
que la expedición abandonaste,
te cansó tanto mi camino
que mas ya no pude retenerte
es tan poco que te fuiste
y mucho el necesitarte
porque siempre fue tu ternura
la que comprendió mi locura
sin pedir nada a cambio
o cuando menos, nada que valiera tanto
sólo aquel beso necio
que me di el lujo de tantas veces negarte
Pero mis caminos son siempre duros
llenos de espinas y de cardos
y tus ojos grandes y hermosos
no aguantaron transitarlos,
aún así siempre seguiste
mis huellas sin quejarte
caminando más con el corazón,
que con la resistencia de tus propios pasos.
Y al fin unos cuantos días
se cansó tu corazón pequeño,
de aguantarle el paso a mi locura
y te quedaste sentada llorando,
no sé si por abandonarme
o por equivocarte conmigo tanto,
lo cierto es que sólo pude dejarte
al lado del camino sentada
y mi paso terco y obstinado
no me permitió despedirme o voltear a verte
sólo te dejé llorando, donde tú sin llorar me dejaste.
Pudieron haber sido mis libros
los que te hicieron cansado el viaje
aburriéndote demasiado el alma
que esos silencios te dolieron tanto
y te enfurecieron a muchos ratos
cuando los preferí a ellos
que a tus ojos y a tus palabras.
Jamás mis pasos con los tuyos hablaron
eran lenguajes tan distintos y diferentes
sólo fue el no decirnos,
con lo que nos entendimos siempre
tú sin cuestionar mi locura
yo sin decir que te quiero tanto
mi carrera tan complicada y sola
como paso de vagabundo
y tus pasos tan sencillos y simples
como camina un tierno corazón en el mundo.
Ahora aquí voy en mi camino,
ya sin la ternura de tus ojos
y sin aquella risa franca
que para poder hablar ahora
sólo platico con tu fantasma
y sigo caminando mi locura solo
como cuando te encontré y me encontraste
y si me preguntas
¡Yo nunca te dejé!
fuiste tú la que me dejaste.
- Amor confundido
- Recuerdo restaurado
- A caballo el amor
- La poesía, en la prosa de Juan Mairena
- Sueño profundo
- El lado oscuro del corazón
- Hombre mirando al sudeste
- Viento tercero: viento que canta la
primavera pospuesta
- Viento segundo: viento que se muere como el último aliento, como el soplo de vida que termina, como termina esta historia, en un suspiro
- Viento primero o de las armas del viento
- Amor confundido-soneto
- Yo quería a mi padre
- Flor de flores era ella
- Los rostros en el espejo
- Yo sólo me defendí
- Las fuerzas del sur
- Las otras fuerzas del sur
- Prolegómenos de la muerte
- Treno a Carlos Montemayor
- El jugador
- El perfume
- Un amanecer
- Corazón vagabundo
- Leandro Mata Zijar. Sólo la muerte
- Ramón Zárate Jali. En mayo otra vez la muerte
- Camino solo








