14 de enero de 2020
No regreses,
no traigas de vuelta
todo de lo que tiré
en terapias y rutinas;
no lo hagas
como un favor
a los recuerdos,
a lo que aprendimos
y desaprendimos para bien.
No regreses,
quédate donde estás
porque las mañanas
no serán iguales por esos polos
acostumbrados a tu sonrisa,
a tu perfume y a tus modales.
No regreses,
porque las quintas partes
suelen ser peores a las anteriores
y pronostican una secuela inferior.
No regreses,
ni ahora,
ni mañana,
tampoco después,
ni menos en navidad,
no lo hagas por compasión
a los crédulos de las historias rosas,
de los cuentos de hadas
y de la felicidad añil.
No regreses,
no me encontrarás,
hace mucho me marché,
sólo quedó el cascarón,
ME FUI
y dejé
lo que queda
después de perder el motor,
el conductor...
y la vida.



Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige: Sabersinfin.com.






