....PRIMERA MENCIÓN ESPECIAL
Por: Mónica Isabel Distilio*
"DE LO QUE ACONTECIÓ AL
ESPECTRO DON DONOSO,QUE
LLEGÓ DE NOCHE A UN LUGAR
EXTRAÑO DONDE NO SE LO
ESPERABA"
Don Donoso vio una llama en la llanura del bosque rocoso,
corrió rápidamente y se encontró en el medio de una fogata.
Una dama glamorosa giraba y giraba grácil alrededor de la llama.
A lo lejos, gruñía un oso.
Don Donoso
enamorose decididamente de dama tan glamorosa.
Tan tormentoso estalló este sentimiento en el corazón de
Don Donoso-el espectro-que se hizo visible ¡Algo asombroso!
Tomó en sus brazos a la dama graciosa y giró con ella a la luz de la llama....
A lo lejos gruñia un oso.
Don Donoso temblaba de amor, pero la dama como si no la viese bailoteaba graciosa.
Donoso estaba confundido, ni asombrada, ni asustada la dama sólo le miraba.
Cerca gruñía un oso.
Tan tormentoso estalló este sentimiento en el corazón de
Don Donoso-el espectro-que se hizo visible ¡Algo asombroso!
Tomó en sus brazos a la dama graciosa y giró con ella a la luz de la llama....
A lo lejos gruñia un oso.
Don Donoso temblaba de amor, pero la dama como si no la viese bailoteaba graciosa.
Donoso estaba confundido, ni asombrada, ni asustada la dama sólo le miraba.
Cerca gruñía un oso.
La dama se soltó de sus brazos, con esbeltos pasos,
cuatro ó
cinco y tres saltitos llegó hasta el oso, hízole gentil reverencias
como invitándole a bailar; y el oso de un zarpazo arrancó su
cabeza que echó a rodar.
Triste quedó Don Donoso, que así perder a su amor creyó.
Comenzó a llorar y las lágrimas fuéronle borrando el cuerpo que
tan milagroso amor había hecho visible.
La dama glamorosa y graciosa quedó espantosa sin su cabeza.
Extinguíase ya la fogata, cuando entonces una chispita
cayó sobre su pecho y encendíole el corazón.
Al alba cabeza y cuerpo se reunieron. Y lo único visible de
aquel ahora también espectro, fue ese corazón encendido,
tornándose posible el amor de Don Donoso y Rosala,
cabeza que echó a rodar.
Triste quedó Don Donoso, que así perder a su amor creyó.
Comenzó a llorar y las lágrimas fuéronle borrando el cuerpo que
tan milagroso amor había hecho visible.
La dama glamorosa y graciosa quedó espantosa sin su cabeza.
Extinguíase ya la fogata, cuando entonces una chispita
cayó sobre su pecho y encendíole el corazón.
Al alba cabeza y cuerpo se reunieron. Y lo único visible de
aquel ahora también espectro, fue ese corazón encendido,
tornándose posible el amor de Don Donoso y Rosala,
dama glamorosa como no hubiere otra.
*Mónica Isabel Disitilio es escritora residente en Pergamino, Buenos Aires, Argentina. Mónica es poeta, escritora de cuentos y narradora.
Más de la obra de Mónica Isabel Distilio:
Facebook Social Comments








