JOSÉ
DE JESÚS JIMÉNEZ
Por:
Martha Virginia Galván García*
Te
conocí por una línea cibernética
sin
pensarlo di clic y te agregue,
te
conozco hace más de 5 años.
Todo
empezó como se conoce a un amigo
y
hoy tengo las mejores intenciones de decirte
cuánto significas para mí.
Tantas
ideas brotan de lo que quiero expresarte
que
no sé cómo empezar,
cuando
pienso en ti
siento
parte por parte en todo mi cuerpo
algo
que no sé explicar,
pero
puedo decir con seguridad:
que
eres lindo desde los ojos hasta el alma.
Somos
dos seres muy distintos
con
diferentes expectativas,
con
diferentes formas de expresar cariño
(como cuando me haces enojar),
pero
nuestros sentimientos dan matices
que
enriquecen nuestra relación
Eres
un buen amigo,
eres
un buen consejero,
eres
un buen hombre-varón,
eres
un ser grandioso.
Nuestra
amistad y cariño es tan puro,
tan
grande y tan sincero
que
a veces me parece un sueño.
Hemos
pasado momentos muy difíciles
han
pasado una y mil cosas,
¡Cómo
recuerdo cuando estaba triste!
hacías
y tratabas de hacerme reír,
cuando
estaba alegre tú sonreías conmigo,
aun
cuando no tenía sueño te quedabas conmigo
y
en ocasiones siento haberte hecho esperar tanto.
Has
sido y serás para mí:
el
novio, el amigo, el amante, el doctor;
mi
medicamento, mi fuerza, mi soporte,
mi
compañero, mi confidente y mi cosito mío.
Hay
un estrecho grande como una pared
que
nos hace una distancia y separa,
pero
rompería con mi fuerza
esa
pared que te cancela
para
verme en mi sueño a tu lado.
Podrán
pasar los años,
podrá
no salir el sol,
podrá
pasar que muera,
pero
jamás
podrá apagarse el amor que ciento por ti.
Es
una historia interesante
que
tú y yo escribimos en este libro,
y
espero sigan muchos años más
para
seguir plasmando nuestras vivencias.
* Martha Virginia Galván García es estudiante de la licenciatura en Rehabilitación
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