LLEGADA SUBLIME
Minuto a Minuto

LLEGADA SUBLIME

Yo escucho del Cosmos la gran vibración,
mi ser la percibe con claro sonar,
mis ojos contemplan los pasos del cambio,
su aroma y bondad se anticipan con luz
y siento que el cambio muy pronto será.

 

Sí, espero confiado, la llegada sublime
de la Era de Ciencia que extinga la de hoy.
¡Esta Era se acaba! En la creencia bregó
tuvo de todo, gloriosa lo fue como terrible y falaz,
la mente del hombre brilló por doquier
mas desviada quedó por el oro y la religión;
en los oscuro y el miedo vivió,
luchó por errores en nombre de Dios
y en la abulia hacia el bien naufragó
por la traición del bruto poder. 

 

Mas viene la Era, escuchen su avance…
es la ERA DE CIENCIA, del hombre que sabe
el uso correcto de su inteligencia sin fin,
donde la creencia no cabe por ser del pasado
y en la que el hombre fulgure cual centro armonioso
de astros radiantes, que evolucionan para él
hasta encumbrarlo en el solio del Rey SINGULAR 
¡Hijito del cosmos, ser superior!
te saludo y recibo dichoso, tu venida esperé
y al verte llegar te abrazo muy fuerte y con fe,
pues miro en tu mente la luz del saber. 

 

¡Niñito precioso, obra maestra del Cosmos Viviente
renuevo esperado, salido hasta hoy!
Te admiro y bendigo pues eres el hombre
que el Universo esperaba con la evolución,
ya estás presente, tu arduo trabajo será
alumbrar este mundo con ciencia y amor
hasta hacer del planeta, un astro de luz. 

 

Y tú, predilecto, que vives en mí
paseando sutil en mi arcana poesía,
reposa y escribe lo que te dicte al oído
entre caricias y mimos de hijo menor:
versifica mil coplas; serán mi palabra,
úrdeme ideas; serán mis poemas,
rímame estrofas; serán mis estilos
y todas tus prosas, novelas o cuentos
el pensamiento de mi numen serán. 

 

Y tú, descubridor de la ciencia,
mi eterna energía transformada,
para aflorarla en bien de tu hermano;
te abro mi estática infusa e intuitiva,
saca e inventa lo que supere a tu ser
hasta hacer de tus genes al hombre inmortal
que ambos, unidos tú y yo,
debemos lograr. 

 

Artistas amados, amigos de ciencia,
con privilegio anterior al nacer
para entenderme y verme cual soy,
sin los mitos de ayer, etapa de creencia y de fe;
yo soy EL COSMOS, LA ENERGÍA UNIVERSAL
que se transforma por siempre y sin fin.

 

Yo soy LA CIENCIA ABSOLUTA, LA PURA BELLEZA,
SU CÓSMICO DIOS. 
Jacinto Hernández Hernández.
Marzo 11 de 1985