
Corro a tus brazos,
siento que tu mirada está ahí,
que tu halo está en las dunas:
¿será un espejismo otra vez?
Vivo de antídoto matutino
ese que nace de su garganta,
poción que nutre mis entrañas
y me hidrata sinfín.
siento que tu mirada está ahí,
que tu halo está en las dunas:
¿será un espejismo otra vez?
Vivo de antídoto matutino
ese que nace de su garganta,
poción que nutre mis entrañas
y me hidrata sinfín.
En el paso he perdido amigos,
aliados de mi costado han huído,
la soledad ha menguado mi fuerza
sólo me levanta tu zumo.
Si la humedad de su vigía
ilumina las tormentas arenosas,
si el efecto de su piel
cubre mis quemaduras:
¡no son nada hijos de la ignorancia!
¡que las ánimas oscuras se alejen!
¡que se cumpla el anuncio de loto!
¡que la pereza huya de aquí!
Nadir de aridez asfixiante
trazo donde dos más dos son menos uno,
acá donde gusanos y troyanos enturbiaron el lenguaje;
de aquí donde se veía todo perdido
hasta que el dique de la magia contuvo,
con círculo bendito marcado por el mesías:
para alejar la tentación,
para recuperar el nombre,
para reconocerse en el polvo,
para esculpirse a sí mismo.
Como hijo de lo alto andaré en despoblado
y después de viajar volveré al hogar
para que el fuego fraterno me limpie la mente
e infusión de muérdago corte el mal
que hechizos y encantos se alejen:
¡porque Padre, Madre e Hijo en uno están aquí!
aliados de mi costado han huído,
la soledad ha menguado mi fuerza
sólo me levanta tu zumo.
Si la humedad de su vigía
ilumina las tormentas arenosas,
si el efecto de su piel
cubre mis quemaduras:
¡no son nada hijos de la ignorancia!
¡que las ánimas oscuras se alejen!
¡que se cumpla el anuncio de loto!
¡que la pereza huya de aquí!
Nadir de aridez asfixiante
trazo donde dos más dos son menos uno,
acá donde gusanos y troyanos enturbiaron el lenguaje;
de aquí donde se veía todo perdido
hasta que el dique de la magia contuvo,
con círculo bendito marcado por el mesías:
para alejar la tentación,
para recuperar el nombre,
para reconocerse en el polvo,
para esculpirse a sí mismo.
Como hijo de lo alto andaré en despoblado
y después de viajar volveré al hogar
para que el fuego fraterno me limpie la mente
e infusión de muérdago corte el mal
que hechizos y encantos se alejen:
¡porque Padre, Madre e Hijo en uno están aquí!

Abel Pérez Rojas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - Twitter: @abelpr5) es doctor en Educación Permanente, poeta y comunicador mexicano.
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