
Me declaro culpable de liberarme,
de tratar de hablar con las nubes,
de exhibirme tal como soy,
de aceptar mis equivocaciones a medias.
de tratar de hablar con las nubes,
de exhibirme tal como soy,
de aceptar mis equivocaciones a medias.
Me declaro culpable de buscar la verdad,
de rodearme de amantes del saber,
de druidesas exploradoras de la mater,
de caer en espejismos y disfrutarlos.
Me declaro culpable de buscar el placer,
de incorporarlo a mi vida diaria,
de convertir en ello lo que da mi sustento;
de atar placer con egoismo.
Me declaro culpable de abandonar el camino del "bien",
de no seguir los consejos de los ministros,
de no leer sin cuestionar,
de ser hereje en tiempos de guerra.
Me declaro culpable de ser sensible a la belleza,
de los voluptuosos cuerpos,
de las bebidas artesanales,
de las madrugadas fértiles.
Me declaro culpable de querer ver el futuro,
de presagiar la destrucción y el resurgimiento,
de anticipar la rebelión de los invisibles,
de ver mi tumba borrada por el tiempo.
Me declaro culpable de desatar mil tornados,
de pervertir a la juventud con mi poesía,
de traer al arco iris a mi versos,
de infectar la red de provocaciones.
Me declaro culpable de declararme culpable,
de atreverme a enjuiciarme,
de no ser más severo en la autocrítica,
de buscar la expiación antes de tiempo.
de rodearme de amantes del saber,
de druidesas exploradoras de la mater,
de caer en espejismos y disfrutarlos.
Me declaro culpable de buscar el placer,
de incorporarlo a mi vida diaria,
de convertir en ello lo que da mi sustento;
de atar placer con egoismo.
Me declaro culpable de abandonar el camino del "bien",
de no seguir los consejos de los ministros,
de no leer sin cuestionar,
de ser hereje en tiempos de guerra.
Me declaro culpable de ser sensible a la belleza,
de los voluptuosos cuerpos,
de las bebidas artesanales,
de las madrugadas fértiles.
Me declaro culpable de querer ver el futuro,
de presagiar la destrucción y el resurgimiento,
de anticipar la rebelión de los invisibles,
de ver mi tumba borrada por el tiempo.
Me declaro culpable de desatar mil tornados,
de pervertir a la juventud con mi poesía,
de traer al arco iris a mi versos,
de infectar la red de provocaciones.
Me declaro culpable de declararme culpable,
de atreverme a enjuiciarme,
de no ser más severo en la autocrítica,
de buscar la expiación antes de tiempo.
Me declaro culpable de todo:
¡que sólo el tiempo me absuelva!

*Abel Pérez Rojas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es director general de Sabersinfin.com
Facebook Social Comments








