
Cambios secuenciales,
desarrollo glandular invariable,
¡transmutación, presente!
¡imbuirse en la independencia!
desarrollo glandular invariable,
¡transmutación, presente!
¡imbuirse en la independencia!
Rebelión de brote añoso,
a veces temprano,
frecuentemente tarde,
mas atrapa algún día.
Voces de protesta,
aullidos profundos,
tentación de retornar,
de volver al insomnio dulce.
Saltos de siete en siete,
del cuatro al tres
se conserva el secreto,
Edipo tiene la respuesta,
Edipo y su atrevimiento,
enfrente:
la Esfinge* y su voraz presagio.
Demonio alado que cierra el pórtico:
tus enigmas se diluyen,
el efecto es vano,
¡salta y encuentra la muerte!
¡fúndete con la candente arena,
porque tu antídoto ha llegado!
Saltos de siete en siete,
del cuatro al tres...
¡el secreto me ha transformado!
a veces temprano,
frecuentemente tarde,

mas atrapa algún día.
Voces de protesta,
aullidos profundos,
tentación de retornar,
de volver al insomnio dulce.
Saltos de siete en siete,
del cuatro al tres
se conserva el secreto,
Edipo tiene la respuesta,
Edipo y su atrevimiento,
enfrente:
la Esfinge* y su voraz presagio.
Demonio alado que cierra el pórtico:
tus enigmas se diluyen,
el efecto es vano,
¡salta y encuentra la muerte!
¡fúndete con la candente arena,
porque tu antídoto ha llegado!
Saltos de siete en siete,
del cuatro al tres...
¡el secreto me ha transformado!
En la mitología griega, la Esfinge (en griego antiguo Σφίγξ, quizá de σφίγγω, ‘estrangular’) era un demonio de destrucción y mala suerte, que se representaba con rostro de mujer, cuerpo de león y alas de ave.(Imagen e información: Wikipedia)
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*Abel Pérez Rojas es director general de Sabersinfin.com
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