
marzo 21 2021
La poesía es como la mano de una mujer que te lleva con amor y pasión por la vida, es el espejo donde se mira el cerebro, es el bucle donde germina la conciencia.
Es el constructo mental expresado en palabras que construyen los versos y poemas.
Es la que tiene la virtud de abrir las puertas de la percepción física, vital y espiritual.
Es el sendero de los cambios, donde las palabras son transformaciones divinas.
Es por donde la palabra, que es sinónimo del hombre, se une al universo a través de las puertas y umbrales que simbolizan la vida y la psíquica evolución.
La poesía es canto, es silencio, es grito y es meditación.
Es donde se entrelazan en un eterno bucle celestial la cultura y el cerebro.
Es donde se alienta el alma para soportar las embestidas de los diablos y los dragones.
Es donde se nutre el corazón para soportar los delirios de la pasión.
La poesía se manifiesta sintiendo la pasión de la vida, abrazando a la intuición y experimentando la imaginación.
La poesía es el rayo de luz que magnetiza la mente y la hace girar en forma cuántica y molecular en la experiencia universal.
La poesía es liberadora del pensamiento establecido, te puede llevar a lo desconocido para construir un nuevo entorno filosófico y cultural.
La poesía es una experiencia psico-social porque es el espejo del alma.


Enrique Canchola Martínez






