
20 de junio de 2017
En la casa no hay nada…
Los gatos se han ido de la azotea…
Las palomas han emprendido el vuelo
a los horizontes de los cables de luz
y otras tantas se enteran
de conversaciones sin cuerpo
porque sus patas se soportan
en los cables de la red telefónica.
Las tripas se mantienen inertes…
la lengua se ha hecho de un hueso
para pedir algo… aunque no exprese nada…
los ojos se han volteado al interior…
las uñas han crecido en la magia de lo inexistente…
las rodillas se han secado…
las venas son desiertos de intensidad…
los pulmones exhalan el aire del ayer…
el riñón resguarda el azúcar del recuerdo…
los oídos soportan la guerra sin defensa…
el estómago descansa del estiércol de la mal pasada…
las manos tienen la libertad de la quietud…
las lágrimas amamantan la historia del camino…
secándose en los frutos que crecen por la semilla…
Y yo, ante ello… te llevo a tu morada.
Autor: Mino D'Blanc: Perdido en el laberinto de las letras encuentro el camino de la libertad.








