
28 de septiembre de 2016
de VIAJE A DESTIEMPO 1989
Hay un hálito de derrota por todas partes.
Un hálito soterrado
ululando maravillas
en la crédula fijeza de los astros.
Mira,
me crece el agua en los pies.
La baba insomne del lago
me acerca
la boca tumba de un pez insaciable.
A donde se vuelquen mis ojos
un olor a condena
tranca el espacio con la señal vertical del encierro.
Una ventisca qe anonadada
vence la ingenuidad del
viento madrugador y austero.
Nadie puede zafarse del grillete;
nadie evadirse de la mueca engolosinada de la abundancia;
nadie vestirse de inocencia
olvidando el olvido de los otros.
Nadie
¿Dónde están los resquicios para rescatar la esperanza?
¿En qué sitio secreto buscar la mano que mira de frente?
Las protestas como damas opulentas
se dejaron seducir por la guadaña del silencio.
Imagen: artefeed.com
Reneé Ferrer. CIINOE Ediciones








