
26 de septiembre de 2016
Convaleciente estoy de unas palabras
dejadas como estacas en la tarde.
Asediada por el eco va mi sombra,
mi manantial que canta,
tan bajo,
tan bajito,
que ya no canta.
Sólo suelta su hilito de tristeza,
y esa antigua manera de envolver con los ojos
a todas las miradas que me alcanzan.
Y en el oculto centro de esa sombra
mi corazón persiste.
Convaleciente de amar,
de amar sin tregua.
Convaleciente de silencio.
Imagen: facebook.com/IsolaMente
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