
14 de junio de 2016
La tarde tiene afanes de inmediata
Parece su luz tan elocuente
Que en la siesta llama a morir en mitad de la jornada
Engañosa da la mano para fustigar al tiempo
Y en el umbral de su estancia
de cuando en cuando se escucha la guitarra
Ella es hechizo en las manos peregrinas
Que urgida de voz imita al corazón por boca
Dos para evocar la vida
La guitarra y su origen de tierra
el hombre libertad
pactado el conjuro
el poeta recita y la guitarra suspira.
Imagen: artmajeur.com
Leticia Díaz Gama.
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