
29 de marzo de 2016
Puedo esta mañana escribir
los versos más alegres,
escribir por ejemplo,
que el sol sepultó esta mañana
al frío asesino
que hacía tiritar a los astros a lo lejos
y al tuétano de mi húmero dolido.
Es cierto, Pablo,
que tarda olvidarla,
y sí que tarda, Pablo!
¿y qué importa que tarde lo que tarda?
¿acaso mejor fuera no haberla conocido?
¿acaso mejor fuera no haberla amado?
aunque tarde
aunque duela
recordarla.
Con todo y todo
prefiero recordarla
que sí, Pablo, que sí
prefiero recordarla
prefiero recordarla,
Aunque sea tan corto el amor
aunque sea tan breve la vida
aunque sea tan largo el olvido
aunque duela su recuerdo.
Como quién recuerda el cielo azulado
en los días fríos y nublados,
recordarla hasta mi muerte.
Como ahora recuerdo
dos dientecillos
mostrados con orgullo
por una Emilia ufana
uno por cada año de vida
ayer negados al dentista.
Pablo,
puedo entonarle esta mañana
coplas hermosas a Violeta,
al volver esta mañana
la Primavera.
Imagen: labuenanueva.ca
Azril Bacal Roij es catedrático formado en las ciencias naturales y sociales. Consultor de la UNESCO-OREALC y del Instituto Indigenista Interamericano. Coordina la red Cultura de Paz en Uppsala, Suecia.








