
Tus labios
como la alquimia
transmutan
mis pensamientos
y cambian mis palabras
en versos.
Tus ojos de miel
llenan de deseos
mi cálida piel.
Las caricias de tus manos
hacen surgir la primavera
en mis manos vacías
y la alegría de tus pechos
renuevan mis emociones.
Enrique Canchola Martínez
20082021
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