TUS MANOS
Por:
Seaned*
Mis manos se
posaron en el
lugar más cálido
de mi cuerpo.
Poco a
poco ejercieron presión,
como para comprobar
que estaban en
el lugar correcto.
Mi mano
lentamente hizo un
movimiento oscilatorio, acariciando
el botón ávido
de placer.
La sensación
cálida fue en
aumento, haciendo temblar
mi cuerpo.
No pude
evitar que la
caricia adquiriera más
velocidad.
Y en silencio tu
nombre jugueteaba en mis labios.
Tuve que
suprimir un suspiro
en voz alta,
pues poco a
poco un líquido
tibio bañaba la
palma de mi
mano.
… algunos segundos
pasaron antes de
recobrar el aliento
Gracias.
¡Qué hermosa
experiencia matinal!
*Seaned
es mexicana, radica en Puebla, México, es amante de la educación y la poesía.








