Es por demás. (Poema)
Minuto a Minuto

 

 

10 de marzo 2021


Vengo desde los viejos palimpsestos
borrando, escribiendo
borrando lo ya escrito,
escribiendo, lo que se ha de borrar
para que el enemigo nunca pueda
leer mi pensamiento,
del que solo sabrán
los que han bebido de las mismas aguas,
los que han mordisqueado el mismo pan;
los que han sufrido los ardores
de los pies lacerados;
los que han dormido a la intemperie,
o han soportado las tormentas
sobre techumbres frágiles
que se rindieron ante vientos
huracanados y feroces.

Esto ha de ser así
Por que ese mi enemigo
Siempre estará al acecho:
“A ver, ¿por qué djiste: B
si debias decir: A
que es como yo lo digo?”
¿Por qué en aquella esquina
dijiste a pulmón pleno
que tu estómago estaba
gruñendo en rebeldía
desde el anterior día
porque no había sentido
ni siquiera el calor
del agua chile,
el café sin azúcar?

El enemigo me vigila
Porque granizan mis palabras
Y le dan en el rostro.
Esto le deja huella
como si se quedara cacarizo.
y el quiere lucir límpido
aunque la lepra se desplace
debajo de su piel,
de su epidermis.

De nada serviría
que él conociera mi lenguaje.
No entiende mis razones.
Solo sabe que tres y tres son seis,
y que si adquiere algo, por dos pesos,
debe venderlo a cuatro,
o que, lo ideal sería
obtenerlo por nada,
y realizarlo por diez dólares.

El enemigo sabe que es honda la raíz
de nuestras diferencias:
mientras el quiere para si
la tierra y sus entrañas,
yo propongo repartirla entre todos,
y que uno ayude al otro
a cultivar, recoger su cosecha.
Y que juntos celebren
el fin de las labores cotidianas.

Esto no le convence al enemigo:
el que atiborra cada día
tres veces la barriga, tiene un hueco
que nunca llenará.
Lo tiene en la cabeza.
Y se confunde:
Cree que lo tiene en el estómago
y que debe llenarlo.

Nunca lo logrará.
Y siempre pensará que es por mi culpa.

Ricardo Montes de Oca, The italian coffee,Puebla Pue, 25-5-07

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