
6 de mayo de 2020
Naciste
en jícara de octli,
en quintoniles al vapor,
en tortillas a mano,
en tasajo al carbón,
en pico de gallo con chile canario.
Aprendiste a curar el espanto,
a bajar la fiebre con carbonato y manteca,
a aliviar el dolor de oído con olivo y cebolla,
a sanar con humo de cigarrillo,
a mitigar el dolor con alcohol y marihuana.
Aprendiste de la hora del tejido,
del consejo de los viejos,
del lenguaje de los cielos y de los árboles,
de los dichos populares
y del poder curativo de los sueños.
Creciste alejada de la saturación yanqui,
de la corrosión de la dictadura perfecta,
de las mentiras de la Guerra sucia.
Eres corazón de cempasúchil,
sienes de ocelotl,
entrega de Malinche
y alma de María Sabina.
Eres curalotodo,
chamana,
hija de Centéotl y Coatlicue;
eres niña
de barro,
fuego
y estrellas.
Eres tú y tu tierra,
tú y tu origen,
tú y tus raíces.


Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com






