
15 de enero de 2020
Cuando miro tu rostro a contraluz
me queda clara la complejidad
de algunos misterios,
me veo necesitado de ampliar mi horizonte
para evitar la asfixia de la estrechez inoportuna.
Percibo que los ángulos son ángulos
por los caprichos de la naturaleza,
por la consecución previsible,
por la unión en el espacio.
Miro de frente la proyección
como anticipo a dilucidar la cara oculta
de las enseñanzas pitagóricas para iniciados,
garabateo con carbón las craqueadas paredes
mientras escucho sólo para mí
los parsimoniosos dictados en griego.
Cavilo sobre la confluencia
para recordar mis clases de Apreciación Estética
combinadas con Etimologías Grecolatinas
que me orillan a terminar más enredado
en las búsquedas honestas
a las que todo intelecto aspira genuinamente.
Todo eso pasa por mí,
por mi mente,
por mi sinrazón
como parte de un esfuerzo vano
para darle vida al desgastado póster
de una revista Vogue de los años ochenta
que encapsula tu inalcanzable rostro,
y que cubre la ventana de mi modesto cuarto
hoy que tengo más de cuarenta.


Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige: Sabersinfin.com.






