28 de diciembre de 2019*
Los rayos de luz
cual venablo incandescente
atravesaron los cielos,
cortaron las nubes
e impactaron su centro;
la tierra se abrió a un nuevo parto
para que el núcleo púrpura
floreciera en forma de urbe.
Las aguas de los mares
abrazaron la incubación
y el pensamiento celeste encarnó
en tierras fértiles,
horizontes y puestas doradas.
Oscuridad y trueno,
silencio y luz...
¡nació una villa!,
la concurrencia de genio y talento
adelanta que será pródiga,
que inundará con riqueza
a todos sus hijos,
que pactará la heroicidad
para que en el histórico legado
el futuro rompa cualquier inercia.
Sudor y sangre conquistará esta arena,
amor y abnegación abonará el barro,
sacrificio y heroísmo bautizarán su ser
y por susurro trascendente tomará su nombre.
Así nació un punto en la bóveda celeste,
así emergió esperanza en las playas,
así creció un titán,
así afloró la bella niña que hoy nos cobija…
ASÍ NACIÓ VERACRUZ, la tierra amada.



Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com






