
Sobre las vías del ferrocarril, en México, se tejieron historias de nobleza y amor. El ferrocarril significó progreso y luz. En el tren mujeres de todas las edades comercializaron viandas preparadas por ellas para obtener algunas monedas y llevar esperanza a sus hogares. Mi madre fue una de ellas....
asen a sus raquíticos cuerpos las provisiones,
están forradas de valor y esperanza,
brincan un obstáculo,
saltan otro y casi caen,
el sudor nubla su mirada,
pero corren y vuelven a trotar,
les salen más manos,
parecen pulpos.
Algunas son ancianas,
otras púberes,
la mayoría adultas envejecidas a la fuerza,
se les escapa la meta, el peldaño... el cabús.
Sus cuerpos están acostumbrados al trajín,
a la presión,
a la angustia de no alcanzar el coloso humeante,
pero las nobles mujeres no se dan por vencidas:
- ¡lleve tres y pague dos!
- ¡un taco para el camino!
- ¡pollo frito para el chamaco!
- ¡compre atole para el tamal!
esas son las mujeres de las que vengo,
las madres que no tuvieron madre
porque fueron abandonadas,
arrojadas a la bondad de la gente,
las que llevan su temor entre el rebozo y la enagua;
son descendientes directas de las soldaderas,
las que nos amamantaron
las que convencían por su condición
no por la pompa de sus viandas.
Les juro que son hijas de las adelitas
provienen de la tropa,
de los campos de cultivo,
¡Aquella es mi madre!
¡Todas son nuestras madres!
las que dejaron los años sobre los rieles ,
en aquella bendita mole que nos dio de tragar,
en "La Bestia"*** que hoy transporta migrantes,
siluetas en tierra ajena,
sombras protegidas por los espíritus de nuestras mamás,
por las almas de nuestras mamás rieleras.
Las rieleras** corren, asen a sus raquíticos cuerpos las provisiones, están forradas de valor y esperanza, brincan un obstáculo, saltan otro y casi caen, el sudor nubla su mirada, pero corren y vuelven a trotar,

*Abel Pérez Rojas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es director general de Sabersinfin.com
** Las mujeres que llegaron a participar en los movimientos como la Revolución eran apodadas rieleras, adelitas, y valentinas.
Apodadas rieleras, adelitas, y valentinas, las mujeres mexicanas comenzaron a organizarse desde la intervención francesa en 1863, para combatir a los invasores. Mujeres se unieron a los magonistas y su partido laboral en 1901 que reivindicaba los derechos femeninos.
Debido a la industrialización y a la incorporación al mercado de trabajo, igualmente se hicieron presentes en las huelas fabriles, siendo parte importante de los movimientos contra la dictadura de Porfirio Díaz.
Las mujeres tuvieron una participación en la Revolución como proveedoras de alimentos, carteristas, espias, contrabandistas y sobre todo, embuñando las armas. No les era importante disfrazarse de varones para ingresar a las distintas fuerzas revolucionarias; algunas llegaron a ser oficiales, convirtiéndose en verdaderas soldadas. (Tomado de: fotosmile.com.mx)
Comentario de Abel Pérez Rojas: Posterior a la revolución mexicana, popularmente se llamó rieleras a las mujeres que sin haber participado en el movimiento armado estuvieron vinculadas al ferrocarril.
*** Cientos de emigrantes centroamericanos y sudamericanos buscan su futuro en un tren de mercancías. ‘La Bestia’, como así se denomina a este convoy que recorre México de sur a norte, puede marcar la diferencia entre alcanzar el sueño americano o descubrir el infierno. Y, por desgracia, son muchos más quienes ven frustrada su larga escapada a lomos de ‘la Bestia’ que quienes logran superar el trayecto sin contratiempos para iniciar una nueva vida en Estados Unidos.
‘La Bestia’ (‘La Bestia de Hierro’, ‘El Tren de la Muerte’, ‘El Caballo de Troya’ o ‘El Tren Asesino’ son otros de los nombres de este convoy de carga) pertenece al consorcio estadounidense de ferrocarriles Genesee & Wyoming Inc. que opera a través de su filial Compañía de Ferrocarriles Chiapas-Mayab, con base en la ciudad de Mérida (Yucatán), resultado de la privatización de Ferrocarriles Nacionales de México, en septiembre de 1999. (Tomado de: treneando.com)








