Como el despertar de un felino embravecido
sale por las noches a luchar por la vida,
su carácter ha forjado
como espada de un templario.
A los trece inviernos transcurridos
el carácter de un niño se forjó,
como un cachorro que salió de su madriguera
y se enfrentó a la vida por muy pequeño que era.
Buscó refugio en otras partes
y en este mundo solo quedó.
Buscó crecer y volar como un ave,
en muy poco tiempo lo logró.
Buscó ir a todas partes,
un solo motivo encontró:
lograr superarse como un hombre,
de un niño a adulto, un paso dio.
Hoy goza de fuerza interminable,
como lo tiene el corazón de un león,
Manuel Maya lleva por nombre,
empresario de profesión,
entre sus amigos se distingue por simpatía y admiración…
todo se debe a su imaginación.
Manuel: siempre estás dispuesto a luchar por la vida,
la vida misma de un CORAZÓN DE LEÓN.
*Leobardo Cruz Magariño es abogado, amante de la poesía y la lectura.
Más de la obra de Leobardo Cruz Magariño:
- Consejo paternal
- Hermano
- Apasionados
- Un deseo
- Sueño prohibido
- Poema a un hijo
- El leñador
- Una canción de amor
- Agonía
- Corazón de León








