
14 de octubre de 2016
Así huele tu piel,
a promesas de otoño,
a ocasos y diluvios,
a polvito de estrellas.
Huele a placeres,
a historias vagabundas,
a murmullos de la arena,
a sueños de media noche.
Huele a fruta de temporada,
al canto de la montaña
al suspiro de las olas,
al devenir de los días.
Huele a ansiedad contenida,
a inquietas fantasías,
a poesías en tu boca,
a locura en mis delirios.
Me gusta el olor de ti,
que queda tras tus huellas,
que se besa con el viento,
que se enreda en mis secretos.
Sí, tu piel huele a nosotros,
contigo en mis adentros,
conmigo en tus ensueños,
y los dos en los nirvanas.
Imagen: sermejorpersona.com
Cleotilde Gordoa de la Tejera, San Luis Potosí. Del Poemario Llorare un río. Mujeres poetas en la Cuenca del Papaloapan.








