
5 de octubre de 2016
de DE LUGARES, MOMENTOS E IMPLICANCIAS VARIAS 1990
Para mi ciudad
No vives el sueño de las nieves eternas,
ni los desatinos del desierto.
No muere en tus bordes la sinfonía del mar
o ese quejarse indolente de la espuma.
No te regará un volcán con su vómito impío,
ni tendras la piel dorada de Jerusalén.
En tu regazo no crecerán los olivares de España,
ni se colgarán tus casas de la ladera de ninguna montaña.
No tendrás nunca
la indiferencia vertical de Nueva York,
a la intimidad sobrecogedora de los bosques de California.
Nunca las pirámides donde pechos floridos
obsequiaban su corazón al sol,
o el pulso voluptuoso del Caribe,
ni la fuente
donde tres monedas pueden comprar un deseo.
Pero vuelto a ti
como el desvelado al cuenco de su almohada.
A ti:
el lugar que me fue dado
para amar,
reír,
o decir mi palabra.
Imagen:pinterest.com
Renée Ferrer, Ediciones CIINOE.








