Me quieres ?
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

23 de febrero del 2013

Me quieres 

 

Sala. Sillón, mesa baja, lámpara. Un hombre ingresa con un trago en la mano. Apoya su mano en el espaldar del sillón.


HOMBRE:


¿Para qué necesita que le diga que la quiero? ¿Para poder decir después que le mentí, si llega el desamor? ¿Cómo puede ser tan estúpida de dar tanto valor a una palabra, a lo dicho? Y me mira a los ojos y me lo pide: (Remedando una voz femenina.) “Necesito que me lo digas”. (Bebe un sorbo) Me revienta cuando se creen esa psicología barata de las revistas. Si un tipo duda ante esa situación, es porque es un tipo honesto, que se siente juzgado, presionado, que intuye desconfianza en el otro. Por el contrario, para un mentiroso, nada mejor que dejarla tranquila diciéndole: (Pone voz romántica.) “Te quiero mi amor”. El que engaña no duda, sostiene la mirada sin inconvenientes, todo lo contrario a lo que ellas piensan. (Con impotencia. )Pero no se lo puedo hacer entender. Tengo que jurarle que la quiero, sosteniéndole la mano y mirándola a los ojos. (Desanimado, bebe otro sorbo y se sienta.) ¿Cuándo descu-brirá que el amor es un hecho y no una palabra? Si no la quisiera, la echaría simplemente por pedirme ese juramen-to estúpido. Como si el amor fuera un contrato, como si uno pudiera garantizar los sentimientos futuros. (Enojado.) Me arruina el día cada vez que me sale con eso. Sabe que la quiero. (Cambia el tono, sensible.) Porque la quiero, es decir, si no estoy con ella la extraño, tengo ganas de verla, amo besarla, tocarla, amarla. ¿O no es eso querer? La veo y me lleno de música… Hasta que empieza con el asuntito de si la quiero o no y se cortan todas las me-lodías. (Bebe otro sorbo y se pone de pie, nervioso.) ¿Por qué desconfía? ¿Sabe cómo se siente una persona cuando es permanentemente hostigada? Porque eso es hostigar, es una suerte de tortura. Soft, pero tortura al fin. Como presentar todos los días una declaración de impuestos. Me vuelvo loco; comienzo a abrazarla, la tomo de la nuca, me acerco para besarla, ella abre la boca… y suelta un (Voz aflautada:) “¿Me quieres?” estropeando el mo-mento. (Enojado.) ¿No sabe que le voy a decir que sí?, ¿qué otra respuesta puede dar un hombre cuando la mujer se está por quitar la ropa? (Termina el trago y mira la hora.) Y hoy volverá y se repetirá la historia. Y le juraré que la quiero y haremos el amor. (Abandona la sala.)

 

 

Premio Especial de Soliloquio Teatral Hiperbreve
Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2012
Juan Pablo Goñi Capurro (Argentina)

 

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