PRONOMBRE
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Pronombre

Por: Agustín René Solano Andrade[1] 
Noviembre 2003 
Juan no tenía nombre. ¿Y?... 
1. El hospital y lugar donde estaba la clínica  es lo de menos, incluso la fecha en que sucedió. Nació  y se les olvidó ponerle nombre.

Pronombre

Por: Agustín René Solano Andrade[1] 
Noviembre 2003 
Juan no tenía nombre. ¿Y?... 

 

1. El hospital y lugar donde estaba la clínica  es lo de menos, incluso la fecha en que sucedió. Nació  y se les olvidó ponerle nombre. 

 

2. No tenía nombre y era feliz. Cuando  querían llamarlo no había forma de hacerlo. No podían gritarle desde lejos y no pasaba lista en la escuela, así que cuando se iba de pinta era imposible reportarlo. A la hora de las vacunas escolares era el único que se salvaba. Carecía de obligaciones ciudadanas como votar, y no era por condiciones de la edad, sino  por que no aparecía en la enumeración nominal. Nadie podía cobrarle. Era distinto y, también por eso, era igual a cualquiera 

 

3.  Era  jefe de jefes;  se llevaba con el cártel de su ciudad; traía celular; andaba en camioneta azul; la puerta de su casa no era negra; su novia era Camelia;  se sabía todas las canciones de Los Tigres del Norte y, desde luego, era feliz. 

 

4. Al fin salió a buscar uno porque no querían pagarle en el trabajo. Fue al cuarto azul y pensó que sería mejor pedir uno prestado, pero a la hora de cobrar le pagaron al que le facilitó el nombre. Entonces prefirió rentar uno en la Zona Verde, pero no había manera de dárselo pues tenía que firmar un pagaré. Decidió entonces ir por uno y llegó al Jardín Rojo. Lo llevaron a la Oficina Fucsia para que eligiera el nombre de su preferencia. Le preguntaron de qué precio quería su nombre y dijo que eso no importaba, de todas formas, no traía dinero.


[1] Agustín René Solano Andrade ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ) es Maestro en Comunicación y Diseño (UIA) y Maestro en Estética y Arte (BUAP). Combina su quehacer académico con las letras y las imágenes. Sabersinfin.com agradece a Agustín René la autorización para publicar el presente trabajo.