PÁJARO NALGÓN O LA HORA DE LA SALIDA(Obra de Teatro)
Jorge Alberto Durán Ramírez y Arturo Méndez*
Monólogo para ser leído a escondidas mientras se encuentre un actor valiente.
Debido a la intención que desean proponer los dramaturgos se propone que el siguiente texto sea expuesto como teatro invisible, sin que lo anterior sea definitivo, es así que se desea depositar la confianza en todo aquel Director que se proponga llevar a cabo la puesta en escena.
Personaje: El espectador
(El espectador se encontrará entre el público y permanecerá hasta la segunda llamada, bajo una notoria tardanza de tiempo y cuando el público inicia a inquietarse).
Espectador.- ¡Esto es absurdo! (comparte con los demás asistentes) ¿no creen? ¿Cómo se llama el espectáculo? (pregunta varias veces) ¿Cómo dijo?.... ¡Debería llamarse falta de respeto! Ya pasaron más de quince minutos y la función no inicia; de seguro ni los actores han llegado (se para) ¿o como ven? Por todos lados nos hacen menos y nos tratan como quieren, como si fuéramos animales ¿no es cierto? ¿no les molesta a ustedes esto?... ¿Por qué se quedan callados? Digan algo, exprésense, o qué, les comió la lengua el ratón, ¡Vamos, que alguien comente! Digan algo...(va al escenario) o será que yo soy el que anda mal... hoy en la mañana llegué tarde a mi trabajo por el pinche chofer que se le ocurrió echarse unas carreritas con otro minibús, nos fuimos a estampar en la cajuela de un coche... por suerte todos salimos bien, claro, algunos raspones y moretones junto con uno que otro chillido, pero de ahí no pasó, tuvimos que esperar hasta que pasara otro minibús, de entrada todos iban bien llenos y cuando al fin pudimos subirnos, íbamos todos apretujados, peor que sardinas...y no faltó el joven bien parecido y arreglado que se venía torteando a las chavas, con decirles que hasta a mi me tocó, pero no vayan a pensar que soy de esos ... ¡el respeto y la dignidad ya no existen! ¿Cuando fue la última vez que le dieron el asiento en un transporte público?... ¡Lo ven! Para colmo, les digo, llegué tarde y mi jefe ya no me quiso firmar mi tarjeta, le expliqué ampliamente lo que había sucedido... ¡Pinche viejo! Que me sale con que: (lo arremeda) Es mi derecho autorizar o no un retardo. (rompe) ¡Cabrón, ojete, limpia botas, lameculos! Así son todos los jefes... (pregunta tímidamente) ¿Hay algún jefe por acá?... Menos mal, no sea que después le vayan con el chisme a mi jefe. Nunca los tiene uno contentos; al principio cuando llegan son todo sonrisas, muy amables nos echan el rollo... y ai vamos de pendejos a ponernos a sus órdenes ¡Para qué Dios mío! Trabajo y más trabajo, luego cuando repelas te llaman: rebelde, inadaptado, inmaduro, hereje, misógino, teatrero, ignorante, hipocondríaco, haragán, zapatista, perredista, y no falta el jefe ilustrado que ve mucha televisión y se adorna con palabras de moda “Sois una caterva de palurdos”,...(pasa a una persona del público y lo instala para pasar a mirarlo inquisidoramente, jugando a nos ser visto) lea, me gustaría escuchar su opinión... redacte estos informes... búsqueme esta acta... sume esto... reste esto... multiplique esto, sáquele copias a todo el informe... lea esto y después lo divide... (rompe) Nada que valga la pena (retoma)... ¿Ya terminó?... Entrégueme lo que le encargué... ¿Qué espera? ¡No entiende! ¡Que se vaya! ya no lo necesito... (Rompe y coloca los papeles donde estaba sentada la persona y se sienta) Nunca los revisan, nada más nos utilizan, mientras quieren algo de allá arriba (Mira el techo, le cae algo en la cara y se limpia)... ¡Caca! Caca de pájaro nalgón. Se aprovechan porque uno necesita del trabajo, porque uno necesita comer. Recuerdo que hace un tiempo, a muchos de ustedes ya no les tocó (cambia de facha a político, va subiendo por los muebles hasta alcanzar el mayor nivel) ¡Compañeros! Estamos viviendo tiempos de cambio, los actuales líderes políticos son bastante jóvenes, si deseamos ser alguien en esta vida debemos unirnos en torno a un objetivo político bien definido... Se aproximan las elecciones y debemos ofrecer al candidato oficial nuestro apoyo para que se realice su campaña. Actualmente es casi imposible colocarse de manera individual, sólo así podremos llegar lejos... (rompe) Trabajamos duro en las campañas, por las mañanas y en las tardes, los sábados y por supuesto los domingos. Y sí, llegamos lejos... tuvimos un Secretario, varios diputados y un líder de partido entre otros (pregunta varias veces al público) ¿Y nosotros?, ¿Y nosotros?... Por eso cuando se aproximan elecciones me pongo a temblar pensando qué me va a tocar hacer o a que horas voy a llegar a mi casa para poder ver a mis hijos... (sonríe) Bueno, no me puedo quejar, en los veinte años que llevo en el trabajo, terminé mi preparatoria, la licenciatura, un curso de computación, la maestría y ya me estoy animando al doctorado para poder participar en los concursos de escalafón, se oye chingón, ¿Verdad? pero si uno quiere llegar a otros niveles, hay que ponerse bien con el jefe o con los líderes sindicales (se viste de charro sindical) ¡Compañeros, nuestras casas...! ¡Compañeros, la jubilación! ¡Compañeros, las prestaciones...! ¡Compañeras, prestaciones...! ¡Compañeros.... Compañeras...! (rompe) Ya para qué les digo si sé que ustedes conocen bien a más de uno... ¡Tenemos los líderes que merecemos! (retadoramente) ¡Ninguno de nosotros es capaz de enfrentarlos! Todos hablamos a escondidas, exigimos cuando nadie nos oye y cuando nos preguntan nos quedamos callados. ¡Aceptamos sin chistar! Tenemos que opinar, reunirnos y acordar, sólo así seremos una fuerza real que nos permita ser mayoría, sólo así podremos ser tomados en cuenta. ¡Claro! Sin dejar de trabajar y tener iniciativa (Acomoda lo que exista en el escenario)... ¡Iniciativa! ¡Qué va! las envidias y la rutina nos mata las ganas, vienen caras de aburrimiento, seguras de que cada quincena llegará el sueldo. Muchos de nosotros sumaremos dos más dos y que nos den cinco... por aquello de que no nos den otra tarea, (entusiasmado) o si no, cuando el jefe nos visite, hay que hacer que estamos bien concentrados... y una vez que se va, a sacar los jueguitos, las novelitas, el tejido, el taquito, la torta, el refresquito o el atolito, y hasta con suerte armamos el convivio... ya, aquí entre nos, yo por ejemplo uso el viejo truco de la escuela, escondo lo que estoy leyendo entre los papeles de la oficina, (pide sus cosas donde estaba sentado y enseña su revista) así todos ven que estoy haciendo algo; si ustedes conocen otro truquito, pásenlo y así lo circulamos e intercambiamos experiencias, una de esas hasta lo patentamos u organizamos un congreso que se llame: “Trampas y Artimañas para Driblar al Jefe” (se percata que ha caído en su mismo juego)...¡Bonita cosa! De seguro todos ustedes vienen a divertirse, a olvidarse de sus problemas y salgo con mis pendejadas...perdónenme, la verdad yo no quería; ustedes no me conocen, (con miedo) no le hago mal a nadie, yo... yo estoy cansado, me estoy volviendo viejo, me empieza a dar miedo la vida que me espera... y sobre todo la de mis hijos. No vayan a contar lo que dije, por favor, no lo comenten, dentro de unos años vendrá mi jubilación y no la quiero perder... ¡No soy un objeto que reemplacen, tengo mi propio valor, soy una persona, existo y siento, quiero vivir!... Nuevamente disculpen mi torpeza, qué estúpido soy, (ve el reloj) ya es tarde, es la hora de la salida... ¿O la de entrada? Yo solamente venía a ver teatro y ya hice el ridículo...por favor no se vayan a reír de mi, estoy cansado, eso es todo y a veces... a veces alucino con otro mundo. ¡De veras, no se rían de mi! y mucho menos lo anden contando, que luego puede haber represalias... si les preguntan de que trató la obra, digan que un viejo payaso salió con las burradas de siempre o que fue muy aburrida, que los actores eran muy malos, (inicia la salida) o que... o que no hubo gente, ¡Que se suspendió la función! Cualquier cosa... ¡Total! A pesar de lo que dije todo va a seguir igual (sale).
FIN
Personaje: El espectador
(El espectador se encontrará entre el público y permanecerá hasta la segunda llamada, bajo una notoria tardanza de tiempo y cuando el público inicia a inquietarse).
Espectador.- ¡Esto es absurdo! (comparte con los demás asistentes) ¿no creen? ¿Cómo se llama el espectáculo? (pregunta varias veces) ¿Cómo dijo?.... ¡Debería llamarse falta de respeto! Ya pasaron más de quince minutos y la función no inicia; de seguro ni los actores han llegado (se para) ¿o como ven? Por todos lados nos hacen menos y nos tratan como quieren, como si fuéramos animales ¿no es cierto? ¿no les molesta a ustedes esto?... ¿Por qué se quedan callados? Digan algo, exprésense, o qué, les comió la lengua el ratón, ¡Vamos, que alguien comente! Digan algo...(va al escenario) o será que yo soy el que anda mal... hoy en la mañana llegué tarde a mi trabajo por el pinche chofer que se le ocurrió echarse unas carreritas con otro minibús, nos fuimos a estampar en la cajuela de un coche... por suerte todos salimos bien, claro, algunos raspones y moretones junto con uno que otro chillido, pero de ahí no pasó, tuvimos que esperar hasta que pasara otro minibús, de entrada todos iban bien llenos y cuando al fin pudimos subirnos, íbamos todos apretujados, peor que sardinas...y no faltó el joven bien parecido y arreglado que se venía torteando a las chavas, con decirles que hasta a mi me tocó, pero no vayan a pensar que soy de esos ... ¡el respeto y la dignidad ya no existen! ¿Cuando fue la última vez que le dieron el asiento en un transporte público?... ¡Lo ven! Para colmo, les digo, llegué tarde y mi jefe ya no me quiso firmar mi tarjeta, le expliqué ampliamente lo que había sucedido... ¡Pinche viejo! Que me sale con que: (lo arremeda) Es mi derecho autorizar o no un retardo. (rompe) ¡Cabrón, ojete, limpia botas, lameculos! Así son todos los jefes... (pregunta tímidamente) ¿Hay algún jefe por acá?... Menos mal, no sea que después le vayan con el chisme a mi jefe. Nunca los tiene uno contentos; al principio cuando llegan son todo sonrisas, muy amables nos echan el rollo... y ai vamos de pendejos a ponernos a sus órdenes ¡Para qué Dios mío! Trabajo y más trabajo, luego cuando repelas te llaman: rebelde, inadaptado, inmaduro, hereje, misógino, teatrero, ignorante, hipocondríaco, haragán, zapatista, perredista, y no falta el jefe ilustrado que ve mucha televisión y se adorna con palabras de moda “Sois una caterva de palurdos”,...(pasa a una persona del público y lo instala para pasar a mirarlo inquisidoramente, jugando a nos ser visto) lea, me gustaría escuchar su opinión... redacte estos informes... búsqueme esta acta... sume esto... reste esto... multiplique esto, sáquele copias a todo el informe... lea esto y después lo divide... (rompe) Nada que valga la pena (retoma)... ¿Ya terminó?... Entrégueme lo que le encargué... ¿Qué espera? ¡No entiende! ¡Que se vaya! ya no lo necesito... (Rompe y coloca los papeles donde estaba sentada la persona y se sienta) Nunca los revisan, nada más nos utilizan, mientras quieren algo de allá arriba (Mira el techo, le cae algo en la cara y se limpia)... ¡Caca! Caca de pájaro nalgón. Se aprovechan porque uno necesita del trabajo, porque uno necesita comer. Recuerdo que hace un tiempo, a muchos de ustedes ya no les tocó (cambia de facha a político, va subiendo por los muebles hasta alcanzar el mayor nivel) ¡Compañeros! Estamos viviendo tiempos de cambio, los actuales líderes políticos son bastante jóvenes, si deseamos ser alguien en esta vida debemos unirnos en torno a un objetivo político bien definido... Se aproximan las elecciones y debemos ofrecer al candidato oficial nuestro apoyo para que se realice su campaña. Actualmente es casi imposible colocarse de manera individual, sólo así podremos llegar lejos... (rompe) Trabajamos duro en las campañas, por las mañanas y en las tardes, los sábados y por supuesto los domingos. Y sí, llegamos lejos... tuvimos un Secretario, varios diputados y un líder de partido entre otros (pregunta varias veces al público) ¿Y nosotros?, ¿Y nosotros?... Por eso cuando se aproximan elecciones me pongo a temblar pensando qué me va a tocar hacer o a que horas voy a llegar a mi casa para poder ver a mis hijos... (sonríe) Bueno, no me puedo quejar, en los veinte años que llevo en el trabajo, terminé mi preparatoria, la licenciatura, un curso de computación, la maestría y ya me estoy animando al doctorado para poder participar en los concursos de escalafón, se oye chingón, ¿Verdad? pero si uno quiere llegar a otros niveles, hay que ponerse bien con el jefe o con los líderes sindicales (se viste de charro sindical) ¡Compañeros, nuestras casas...! ¡Compañeros, la jubilación! ¡Compañeros, las prestaciones...! ¡Compañeras, prestaciones...! ¡Compañeros.... Compañeras...! (rompe) Ya para qué les digo si sé que ustedes conocen bien a más de uno... ¡Tenemos los líderes que merecemos! (retadoramente) ¡Ninguno de nosotros es capaz de enfrentarlos! Todos hablamos a escondidas, exigimos cuando nadie nos oye y cuando nos preguntan nos quedamos callados. ¡Aceptamos sin chistar! Tenemos que opinar, reunirnos y acordar, sólo así seremos una fuerza real que nos permita ser mayoría, sólo así podremos ser tomados en cuenta. ¡Claro! Sin dejar de trabajar y tener iniciativa (Acomoda lo que exista en el escenario)... ¡Iniciativa! ¡Qué va! las envidias y la rutina nos mata las ganas, vienen caras de aburrimiento, seguras de que cada quincena llegará el sueldo. Muchos de nosotros sumaremos dos más dos y que nos den cinco... por aquello de que no nos den otra tarea, (entusiasmado) o si no, cuando el jefe nos visite, hay que hacer que estamos bien concentrados... y una vez que se va, a sacar los jueguitos, las novelitas, el tejido, el taquito, la torta, el refresquito o el atolito, y hasta con suerte armamos el convivio... ya, aquí entre nos, yo por ejemplo uso el viejo truco de la escuela, escondo lo que estoy leyendo entre los papeles de la oficina, (pide sus cosas donde estaba sentado y enseña su revista) así todos ven que estoy haciendo algo; si ustedes conocen otro truquito, pásenlo y así lo circulamos e intercambiamos experiencias, una de esas hasta lo patentamos u organizamos un congreso que se llame: “Trampas y Artimañas para Driblar al Jefe” (se percata que ha caído en su mismo juego)...¡Bonita cosa! De seguro todos ustedes vienen a divertirse, a olvidarse de sus problemas y salgo con mis pendejadas...perdónenme, la verdad yo no quería; ustedes no me conocen, (con miedo) no le hago mal a nadie, yo... yo estoy cansado, me estoy volviendo viejo, me empieza a dar miedo la vida que me espera... y sobre todo la de mis hijos. No vayan a contar lo que dije, por favor, no lo comenten, dentro de unos años vendrá mi jubilación y no la quiero perder... ¡No soy un objeto que reemplacen, tengo mi propio valor, soy una persona, existo y siento, quiero vivir!... Nuevamente disculpen mi torpeza, qué estúpido soy, (ve el reloj) ya es tarde, es la hora de la salida... ¿O la de entrada? Yo solamente venía a ver teatro y ya hice el ridículo...por favor no se vayan a reír de mi, estoy cansado, eso es todo y a veces... a veces alucino con otro mundo. ¡De veras, no se rían de mi! y mucho menos lo anden contando, que luego puede haber represalias... si les preguntan de que trató la obra, digan que un viejo payaso salió con las burradas de siempre o que fue muy aburrida, que los actores eran muy malos, (inicia la salida) o que... o que no hubo gente, ¡Que se suspendió la función! Cualquier cosa... ¡Total! A pesar de lo que dije todo va a seguir igual (sale).
FIN
*Jorge Alberto Durán Ramírez es profesor
de Educación Física, licenciado en Historia, aprendiz de artista. Le gusta la
música folklórica latinoamericana, que interpretó hasta antes de casarse; gusta
de escribir cuento y teatro, actividad que inició después de casarse. Creyente
fervoroso de que el amor es el motor del mundo, lo practica antes y después de
casarse, la mayoría de sus escritos versan sobre el mismo tema: El amor.
Más de la obra de Jorge Alberto Durán Ramírez:
- Tu Aroma
- Gloria
- Aprendiendo
- El Objeto
- No'mbre
- La Espera
- Tu Figura
- Tus Ojos
- El Dragón
- Adicciones
- La Lluvia
- Casualidades
- Yolanda
- El Sueño
- El Bolero
- Imposible
- Una Prueba de Amor
- La Respuesta
- La Cama
- El Puente de Ovando
- La Ventana
- Diálogo de una Noche Inexistente
- Las Estrella
- Profanación
- La Oficina de la Puerta Cerrada
- Mis Tesoros
- La Propuesta
- Cómo sobrevivir en siete lecciones de teatro
- ¿Romanticismo? ¡Voooy! - Obra de teatro
- Luis - Obra de teatro
- Pájaro Nalgón o la Hora de la Salida
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