SI TAN SIQUIERA AQUEL
PROPÓSITO
Por: Francisco Garzón
Céspedes*
La herradura cuelga de la mecedora. Se balancea como la
suerte. Como la muerte. El escritor, hacia delante, hacia detrás, ha colgado
cerca de su cabeza la herradura cual un talismán. Pierde energías. Y pierde los
recuerdos no escritos. Querría herrarlos. Querría reconvocarlos. Querría
conjurar su destierro. Si pudiera anclarlos. Colgar un ancla afuera, adentro.
Si tan siquiera aquel propósito no se le olvidara.
*Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España) fundó y dirige la CIINOE (Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica)
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