CÓMO
SOBREVIVIR EN
SIETE
LECCIONES DE TEATRO
Por: Jorge Alberto Durán Ramírez*
Éste fue mi primer contacto con el teatro
(aunque había visto algunas obras en televisión y otras en vivo, nunca se me
había ocurrido que yo pudiera hacer algo así, ya en vivo y directo, la obra: Se vende una mula. A pesar de las
diferencias entre nosotros, la obra se presentó y obtuvimos un reconocimiento
por nuestra labor.
Para mí esa era mi primera y última
actuación, pues yo estaba entregado a la música, sin embargo el mundo da
vueltas y en una de esas, me encontré trabajando como Promotor Cultural y entre
muchas actividades que debía realizar era dirigir un grupo de teatro: ¿la primera obra
que monté? Adivinaron: Se vende una mula.
Para ese entonces la necesidad de trabajar
me llevó a estudiar un poco, leer mucho, practicar con mis ingenuos alumnos y
ver todas las obras de teatro que pudiera. Durante dos años el grupo de jóvenes
actores fue requerido en muchos lugares (tal vez porque era el único grupo que
iba a todos lados y sin cobrar), desde la fiesta del pueblo hasta graduaciones,
desde los lugares más acogedores y apropiados hasta la escuelita más olvidada.
Después de dos años, por decisión personal,
cambié de residencia y de trabajo, más o menos con las mismas funciones, pero
con un poco más de experiencia; trabajo con adolescentes deseosos de hacer
cosas. Más adelante un ascenso me llevó a manejar las actividades ya no como
promotor sino como Jefe de Departamento, y ahora tenía la responsabilidad de
organizar competencias deportivas y concursos artísticos, entre ellos de
teatro. Por las circunstancias que más adelante contaré, en esa época escribí
las dos primeras obras. Mi trabajo dependía de eso, cambiar, innovar, hacer
cosas distintas.
Como las voluntades políticas son volubles,
nuevamente tuve que cambiar de trabajo, ahora algo alejado a lo artístico, sin
embargo el gusanito de escribir se había quedado en mí. Encontré que escribir
no solamente me permitía sobrevivir en
los trabajos sino también al propio
trabajo. La rutina, las envidias, los chismes son algunas cosas a las que se
enfrenta alguien encerrado en una oficina. Escribir se convierte en una forma
de vivir, sobrevivir y supervivir, las letras pueden dar muchas satisfacciones.
Es obvio que las obras no son ni están acabadas, el oficio de escribir es difícil, y el de escribir teatro un poco más, se requiere de una técnica especial que yo definitivamente no domino, sin embargo quise juntarlas todas en un solo libro, por un lado con el fin de guardarlas para mi, mi esposa y mis hijos y por otro para mis amigas y amigos que de una u otra manera me han apoyado en esta sobrevivencia.
Es muy agradable para mi compartirles, a partir de la próxima semana (30/XII/2008) aquí en Sabersinfin.com, las siete obras teatrales que denominé: "Cómo sobrevivir en siete lecciones de teatro".
Gracias y espero sus comentarios.
Más de la obra de Jorge Alberto Durán Ramírez:
- Tu Aroma
- Gloria
- Aprendiendo
- El Objeto
- No'mbre
- La Espera
- Tu Figura
- Tus Ojos
- El Dragón
- Adicciones
- La Lluvia
- Casualidades
- Yolanda
- El Sueño
- El Bolero
- Imposible
- Una Prueba de Amor
- La Respuesta
- La Cama
- El Puente de Ovando
- La Ventana
- Diálogo de una Noche Inexistente
- Las Estrella
- Profanación
- La Oficina de la Puerta Cerrada
- Mis Tesoros
- La Propuesta
- Cómo sobrevivir en siete lecciones de teatro








