
14 de febrero de 2014
Abel Pérez Rojas conversa con Fernando Acosta y Antonia Estarlich desde Valencia España quienes debaten sobre el exdiputado Sebastian Edathy acusado de comprar pornografía infantil en la red.
El Ejecutivo de Angela Merkel se vio salpicado este jueves por el escándalo que rodea al exdiputado socialdemócrata Sebastian Edathy (SPD), bajo sospecha de haber adquirido pornografía infantil en internet. El parlamentario socialdemócrata renunció a su escaño el pasado fin de semana. El martes se conoció el registro policial de sus dos viviendas y varias de sus oficinas políticas en Baja Sajonia. El jueves, el dirigente socialdemócrata Thomas Oppermann reconoció en un comunicado que la cúpula del SPD conocía desde octubre las sospechas que pesan sobre Edathy. Dice que la advertencia les llegó a través del entonces ministro de Interior, el socialcristiano bávaro Hans-Peter Friedrich (CSU). En octubre, el SPD y los democristianos de la canciller Angela Merkel (CDU/CSU) estaban en plenas negociaciones para formar la actual coalición de Gobierno. Friedrich lleva ahora la cartera de Agricultura. La fiscalía de Berlín investiga ahora si se revelaron secretos procesales a favor del exdiputado.
El exparlamentario Edathy está fuera de Alemania y ha negado cualquier comportamiento delictivo. Según informaciones del diario muniqués Süddeutsche Zeitung (SZ), la policía encontró en sus registros solo un ordenador y restos de discos duros inutilizados. La televisión pública regional NDR cita fuentes próximas al sospechoso, según las cuales este ha negado la destrucción de pruebas relacionadas con las acusaciones. Asegura Edathy que solo borró información relacionada con su trabajo como parlamentario. Los líderes socialdemócratas, por su parte, niegan haberle prevenido de la investigación en marcha.
Según el semanario Der Spiegel, la pista contr Edathy surgió en las pesquisas de la policía canadiense contra un portal de internet donde se podía encargar y comprar pornografía infantil. En Alemania está prohibido producir, difundir, almacenar o consumir imágenes o escritos pornográficos cuyos protagonistas sean menores de 14 años. Las imágenes no sexuales de niños desnudos, por ejemplo en la playa, no se consideran pornografía y su posesión no constituye delito. Según el diario Die Welt, Edathy guardaba este tipo de imágenes legales, que pagó con su tarjeta de crédito. (Fuente: internacional.elpais.com/)








