
06 de noviembre de 2013
Abel Pérez Rojas conversa con Eduardo González, Ícaro "El Demoledor", Arturo García, Yordid Hernández alumnos de la Escuela Normal Superior Federalizada de Puebla y desde Valencia España Antonia Estarlich* acerca del problema que sigue teniendo Haití, ya que son un total 170 mil habitantes los que siguen habitando en campamentos a raíz del terremoto sufrido en 2013.
Hace casi cuatro años que Widlene Gabriel, una niña de ocho años, vive con sus padres en un campo de desplazados por el devastador terremoto de enero de 2010, que dejó más de 200 mil muertos y un millón 500 mil personas sin techo en Haití. Un poco más de 170 mil haitianos siguen viviendo en campamentos, en condiciones muy precarias y a veces con la amenaza de ser expulsados, como les pasa a los ocupantes del terreno privado donde vive la pequeña Widlene, bajo una carpa al borde de una avenida que une Puerto Príncipe con Pétion-ville, un suburbio al este de la capital. El techo de mi casa cayó sobre nuestras cabezas. A mí no me pasó nada, pero dejamos las ruinas de la casa y nos vinimos aquí, recuerda con los pies descalzos en medio del polvo. Widlene nunca fue a la escuela y pasa sus días contemplando los vehículos que aceleran sobre la avenida de Canapé-vert. Aquí todos los niños están en la misma situación. Todos los días son parecidos para ellos. De hecho, vivimos sin esperanza y nos sentimos abandonados, agrega Manette Nazius, madre de seis niños. (Fuente: jornada.unam.mx)








