
05 de noviembre de 2013
Abel Pérez Rojas conversa con Antonia Estarlich* desde Valencia España y acompaña de José Gabriel Ávila conductor de Ecléctica acerca de la estimación realizada por la Comisión Europea donde prevé una mejoría muy sensible en la economía española para el 2014.
*Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.
La Comisión Europea ha confirmado este martes que la economía española pinta algo menos mal de lo que parecía hace unos meses. Bruselas mejora —mínimamente— sus previsiones para España en 2013 por la mejoría del clima económico general y el regreso de la confianza inversora: el PIB caerá el 1,3% este año (dos décimas menos de lo previsto en primavera). Pero atención: el crecimiento de 2014 será aún más anémico de lo que parecía a juzgar por las anteriores previsiones. La Comisión vaticina un alza del PIB del 0,5% el año próximo, cuatro décimas menos que en las previsiones de primavera. Lo justifica al asegurar que entonces no se tenían en cuenta las medidas fiscales que se han aplicado. Los números de Bruselas están entre el optimismo del Gobierno (un avance del 0,7%) y el pesimismo del FMI(0,2%). La Comisión vislumbra una recuperación vidriosa, de trazo vacilante. El desempleo no bajará del 25% en los dos próximos años. Además, a pesar de la sobredosis de reformas y recortes, el Gobierno apenas consigue embridar el déficit: el desfase alcanzará el 6,5% del PIB este año y, si se suman las ayudas a la banca, el 6,8%. A España le espera una ardua tarea por delante: Bruselas calcula que el déficit será del 5,9% en 2014 y, sin nuevas medidas, escalará al 6,6% en 2015. En resumidas cuentas, todo va bien, pero en realidad no tan bien. “España y Francia son los dos países que necesitan reformas con más urgencia”, ha dicho Olli Ren, vicepresidente y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios. Rehn pasa por alto que desde 2010 ha habido dos reformas financieras, dos reformas laborales y una reforma de pensiones. La vicepresidente Soraya Sáenz de Santamaría decía hace poco que solo queda “un 10%” de las reformas por hacer. Las palabras de Rehn sugieren otra cosa. (Fuente: http://economia.elpais.com)








