
22 de octubre de 2013
Abel Pérez Rojas conversa con Antonia Estarlich* desde Valencia España y José Gabriel Ávila conductor de “Ecléctica”, acerca del espionaje que sido efecto el gobierno de España, por parte de la Agencia Nacional de Seguridad de EU.
Los servicios de inteligencia españoles tienen la fundada sospecha de que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) ha rastreado millones de conversaciones telefónicas, SMS o correos electrónicos con origen o destino en España, igual que en Francia o Alemania. El consuelo es que están convencidos, como también lo está el propio Gobierno, de que la poderosa agencia estadounidense dedicada a interceptar comunicaciones a escala global no ha espiado en cambio a políticos españoles, como sí ha hecho con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, o el expresidente mexicano Felipe Calderón. La información adelantada ayer por el diario francés Le Monde, a partir de las filtraciones del exanalista Edward Snowden, evidencian que solo en un periodo de 30 días, entre el 10 de diciembre de 2012 y el 8 de enero de 2013, la NSA recopiló datos correspondientes a 70,3 millones de llamadas telefónicas en el país vecino. En la mayoría de los casos, no se habría accedido al contenido de las conversaciones, sino a datos asociados a las mismas: los números del autor y del receptor de la llamada, su duración, la hora a la que se hizo o la ubicación de ambos. Las fuentes consultadas estiman que la mayor parte de la actividad de la NSA se centra en la recopilación de estos metadatos y solo en casos concretos, cuando se utilizan teléfonos previamente seleccionados o se emplea alguna palabra clave, se produce la grabación y escucha. (Fuente: http://internacional.elpais.com)








