
19 de septiembre de 2013
Abel Pérez Rojas realiza un enlace hasta Valencia España con Antonia Estarlich* corresponsal de la emisión, acerca de los bonos de deuda que está comprando EU está empezando afectar la economía Europea.
*Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.
La Reserva Federal (Fed) mantiene el pie sobre el acelerador de los estímulos. Eso significa que seguirá comprando deuda a un ritmo de 85.000 millones de dólares (unos 63.000 millones de euros) al mes, como viene haciendo desde final de 2012. Wall Street no descartaba que la reunión de este miércoles del banco central de EE UU hubiera marcado el inicio de la transición hacia la normalidad monetaria, tras cincos años de dinero barato. El anuncio causó sorpresa. En opinión de la Fed, es necesario mantener el apoyo a la economía para que el mercado laboral pueda recuperarse de los efectos de la Gran Recesión. Sin embargo, era evidente la ansiedad de sus miembros por dar pronto el primer paso, a la vista de que los indicadores van por la buena dirección y que la inflación les da margen para afrontar el proceso con calma. “Hacemos lo que creemos que es mejor para la economía, no podemos dejar que las expectativas del mercado dicten nuestra política”, recalcó en la rueda de prensa el presidente de la Fed, Ben Bernanke, tras pedir “paciencia” a la hora de modular los estímulos. En su análisis de la economía, el comunicado justificando su decisión califica el actual ritmo de crecimiento de “moderado”. Respecto al paro, considera que el 7,3% actual sigue siendo “elevado” y por eso mantendrá funcionando los estímulos hasta que se acerque al 6,5%. Es decir, considera que no se dan las circunstancias para cambiar de estrategia aún. Aun así, Bernanke señaló que el fin de los estímulos, sin un calendario, “puede empezar a final de este año”, ya que estos están “ligados” a la evolución de los datos. En cuanto a los tipos de interés, descartó un alza “mientras la inflación esté por debajo del objetivo del 2%”. (Fuente: http://economia.elpais.com)








