
15 de agosto de 2013
Abel Pérez Rojas realiza un enlace hasta Valencia España con Antonia Estarlich* corresponsal de la emisión quien nos habla acerca de la situación de violencia en Egipto, en donde no existe sustento de ejecutivo, y las calles sigues situadas por el ejército como en el Cairo capital de Egipto.
*Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.
El país retrocede 30 años Las calles de El Cairo y de otras ciudades aparecen inusualmente desiertas al comenzar el toque de queda impuesto por el Gobierno a las siete de la tarde. Pocos eran los que se atrevían a desafiarlo, ante el temor a ser detenidos. Durante el próximo mes, el estado de emergencia decretado por el Ejecutivo tratará de frenar la escalada de violencia en el país, asestando un duro golpe a la revolución que terminó con los 30 años que duró la dictadura de Hosni Mubarak. El mismo periodo en el que los egipcios tuvieron que vivir bajo un perenne estado de excepción. Con la medida adoptada, la policía tiene ya la capacidad legal de detener de forma indefinida a los ciudadanos sospechosos de ser alborotadores sin necesidad de contar con una orden judicial. Eventualmente, el Ejército apoyará a los agentes en su labor si las circunstancias así lo requieren. Otros derechos constitucionales como la inviolabilidad del domicilio quedan en suspenso. A pesar de las llamadas al diálogo y de la intensa mediación diplomática de Estados Unidos, la Unión Europea, la Unión Africana y Catar entre otros, el Gobierno interino no había dado ninguna señal de dar marcha atrás en su toma de poder tras el derrocamiento de Mohamed Morsi. El expresidente continúa retenido e incomunicado en una ubicación secreta y, hace dos días, el tribunal que lo investiga por participar en presuntos actos terroristas anunciaba para él 15 días más de prisión preventiva. (Fuentes: http://internacional.elpais.com)








