
09 de agosto de 2013
Abel Pérez Rojas analiza el problema de seguridad que está pasando el estado de Tijuana donde convictos de EU son deportados a ese estado o puestos en libertad a cambios de salirse de la unión americana.
Los nuevos delincuentes de Tijuana: exconvictos de cárceles de EE UU
Jesús Leal Gallardo, Nicolás Solórzano y Rodolfo Becerra llegaron a Tijuana en los primeros días de 2012. Los tres habían pasado tiempo en la cárcel. Apenas llegar, justo el 13 de enero, salieron a celebrar. Entraron a un bar a mediodía. El festejo se saldó con un muerto. Solórzano apuntó a un hombre y le vació varios tiros en la cara. No son los únicos. La policía de Tijuana calcula que por lo menos 20 exconvictos deportados de EE UU han asesinado a una docena de personas en los primeros seis meses de este año. Uno de cada tres crímenes que se cometen en la ciudad son de excarcelados de las prisiones de EE UU, que obtienen su libertad a cambio de acabar al sur de la frontera, según datos oficiales. Dicen que llegan por las noches. Más de la mitad de los 225.000 deportados mexicanos de EE UU han estado en la cárcel. La policía norteamericana se acerca a la frontera y, sin dar mayores detalles de los antecedentes de los exconvictos, los suelta sin más, según describen los agentes mexicanos.(Fuente: http://internacional.elpais.com)








