
22 de julio de 2013
Abel Pérez Rojas indaga el análisis realizado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCT) donde mediante un sondeo a mil 200 trabajadores del Sistema Nacional de Investigadores mayores de 60 años pensaran en la jubilación siempre y cuando puedan conservar todas sus prestaciones que cuentan mientras están en servicio.
¿La matrícula de investigadores se está envejeciendo?
¿Están impidiendo a nuevas generaciones de investigadores desarrollarse en campo laboral?
Merma en ingresos, motivo de académicos para evitar jubilación. La jubilación entre académicos de universidades y centros de investigación se ve detenida debido a la merma de ingresos que recibirían al decidirse por esa opción. En promedio, 90 por ciento de los miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) mayores de 60 años perciben el retiro como una amenaza a su nivel de vida
, sin embargo, consideran que si pudieran conservar los incentivos económicos que reciben a través del sistema y el seguro médico privado, muchos decidirían poner fin a su labor para dar paso a las nuevas generaciones. Así lo revela un análisis realizado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCT), que entrevistó a más de mil 200 miembros del SNI mayores de 60 años. Los resultados muestran que casi dos de cada cinco indicaron que su probabilidad de jubilarse aumentaría mucho si mantuvieran beneficios tangibles (seguro médico, espacio para trabajar, recursos para investigación o congresos u otros apoyos similares). El envejecimiento de la planta académica y de investigación en el país es una problemática desde hace varios años, diversos estudios asienta que el promedio de edad a escala nacional es de poco más de 54 años. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre los académicos de tiempo completo el promedio es de 58 años, y en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de 56 años. Esta situación ha generado cada año el cierre de espacios para miles de jóvenes egresados de doctorados, que no encuentran oportunidades de desarrollo. Cifras de la Academia Mexicana de Ciencias señalan que de un promedio de 3 mil doctores que egresan al año en el país, sólo mil consiguen empleo o la oportunidad para continuar sus trabajos de investigación. (Fuente: jornada.unam.mx)








