
08 de julio de 2013
Abel Pérez Rojas indaga el artículo publicado por la UNAM escrito por Benjamín Ruiz Loyola donde señala que existen aproximadamente 640 millones de armas ligeras en el mundo, un negocio para los militares ya que se presupuesta al año 1 billón de dólares tan solo en tecnología armamentista en comparación a los raquíticos 19 mil millones destinados a la lucha contra el hambre.
Desame, una tarea individual y colectiva.
En el mundo, existen más de 640 millones de armas ligeras y cada año se destina más de un billón de dólares al gasto militar, mientras sólo cerca de 19 mil millones son asignados a la lucha contra el hambre y la desnutrición. Además, cerca de un millón de los ocho millones de armas ligeras que se producen anualmente, se pierden o son robadas, y más de 200 personas son asesinadas con estos objetos.
En 2001, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 9 de julio como el Día Internacional para la Destrucción de Armas, para comprometer a los gobiernos con este objetivo, a fin de evitar que se pierdan más vidas o se cometan nuevas violaciones a los derechos humanos. En México, la ausencia de conflicto armado no necesariamente implica la paz. Ésta no puede alcanzarse en un territorio con altos índices de pobreza y hambre, que enfrenta las amenazas del crimen organizado y la delincuencia, señaló Benjamín Ruiz Loyola, de la Facultad de Química (FQ). (Fuente: dgcs.unam.mx)








