
27 de marzo de 2013
Abel Pérez Rojas realiza un enlace hasta Valencia España con Antonia Estarlich* corresponsal de Sabersinfin hablando acerca de la negación de los mandatarios de Francia y Españoles para el rescate bancario de Chipre.
Antonia Estarlich Sánchez nació y vive en España, ha escrito un libro y dos obras de teatro, el libro se llama: “Piénsalo bien antes de morir” y sus obras son “¿Quién dice que el cielo es tranquilo?” Y “¿Por qué no rezan los dioses?”.
Rajoy y Hollande se oponen a que los ahorradores salven a los bancos
Reunidos en el Elíseo antes de acudir al estadio de Saint Denis para ver en directo el partido Francia-España, el presidente español, Mariano Rajoy, y el jefe del Estado francés, François Hollande, mostraron este martes su rechazo a que los ahorradores se vean obligados a salvar a los bancos y criticaron, sin llegar a citarlo, al presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, afirmando que el caso de Chipre es “único y excepcional”, que la garantía de los depósitos es sagrada y que no se puede extrapolar al resto de los países europeos.
Amigos por conveniencia pese a pertenecer a distintas familias políticas, y cada día más alejados del centro de poder real de Europa, París y Madrid levantaron la voz al unísono para decir que no están dispuestos a que la solución adoptada por la Unión Europea para salvar el sistema financiero chipriota se aplique en otros casos.
El mandatario español reclama “prudencia” en las declaraciones.
La única solución posible, dijeron ambos mandatarios, es caminar rápidamente hacia la Unión Bancaria y respetar, según señaló Hollande, sus dos principios esenciales: la garantía de los depósitos, que como dijo Rajoy es básica para dar confianza a los ahorradores, y la recapitalización de los bancos a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
Aunque solo un periodista citó el impronunciable nombre del líder del Eurogrupo, Dijsselbloem, el ministro socialdemócrata holandés fue la gran referencia de la conferencia de prensa conjunta. Rajoy y Hollande dejaron claro que están seriamente contrariados por las meteduras de pata del novato líder de los ministros del euro, quien se precipitó a afirmar que el rescate a Chipre podría ser un buen modelo para el futuro. Rajoy dijo que el acuerdo alcanzado para la isla mediterránea le parece “bien”, pero aclaró que se trata de “un problema bancario diferente a todos los demás, de una decisión extraordinaria”.
“Debe quedar meridianamente claro que la solución solo se aplicará a Chipre”, añadió. Y luego hizo una pausa y pidió “prudencia y mesura en las declaraciones” y “respeto a las decisiones de las instituciones de la Unión Europea”, en evidente referencia a Dijsselbloem.
(Fuente: economia.elpais.com)








