Escucha: Fuentes energéticas del futuro. Conversación con Ricardo Villa Escalera y José Gabriel Ávila-Rivera
La transición energética, que la lucha contra el calentamiento global hace necesaria, implica grandes retos tecnológicos y sociales. El Sol –que es el origen de casi todas las fuentes de energía renovables, incluyendo la eólica, la hidráulica y la biomasa– derrama gratuitamente sobre la Tierra un flujo de energía equivalente a 10.000 veces el consumo energético de la humanidad. Bien es verdad que no todo ese flujo energético es directamente aprovechable, pero una parte significativa de él sí lo es, por lo que las energías renovables aparecen como la alternativa más natural al calentamiento global que el consumo de combustibles fósiles conlleva.
De hecho, las energías renovables suponen actualmente en torno al 15% de la energía primaria consumida por la Humanidad, destacando la biomasa tradicional y la hidráulica. En un futuro energético renovable, sin embargo, la primacía se volcaría hacia los sistemas de captación eólicos y solares, tanto fotovoltaicos como térmicos. Así, el total de potencia eólica y fotovoltaica (para producción de electricidad) y térmica de baja temperatura (para producción de calor y frío solar) alcanza ya en la Unión Europea los 70 gigavatios, lo que, teniendo en cuenta la intermitencia del recurso, equivale aproximadamente a 16 centrales nucleares. Y crece aceleradamente: aproximadamente la cuarta parte de esa potencia fue instalada en los dos últimos años. (Fragmento del artículo: Futuro energético y sociedad. Autor: Ricardo Marqués)








