07 de marzo de 2015
Jorge Rodríguez y Morgado conversa con Héctor Farack acerca el orden personal para llegar a tener una congruencia entendible.
-Congruencia en el vocabulario y orden mental.
Muchas veces decimos que somos congruentes con lo que decimos y hacemos, pero la mayoría de las veces solo de dientes para afuera. “La congruencia se da cuando asumes plenamente un compromiso consciente e inconsciente con algún objetivo o comportamiento determinado”.
Por decirlo de otra manera, la congruencia es un tren de cuatro compartimientos: querer, pensar, actuar y decir. Cuando lo que queremos, pensamos y decimos no se traduce en nuestros actos, nos convertimos en seres incongruentes; es lo mismo a que en nuestro tren o existencia, se comenzaran a romper estos compartimientos.
La congruencia no siempre resulta fácil de conseguir, ya que todos estamos compuestos de múltiples facetas de nuestro ser que no siempre desean lo mismo. Tenerla es como ser el director de nuestra propia orquesta: no se trata de que todos los músicos toquen el mismo instrumento, sino que se pongan de acuerdo en la melodía a interpretar, de lo contrario aquello no tendría “ni ton, ni son”.
La congruencia es esa sensación de coherencia, de veracidad, de certidumbre, de sinceridad que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras partes internas están alineadas hacia un mismo fin; es decir, todos nuestros “yos” están de acuerdo en colaborar y trabajar en equipo a nuestro favor. (novedadesdetabasco.com.mx)








