Aislado de citomegalovirus inhibe la respuesta inmunológica
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01 de octubre de 2022

Aunque no se sabe mucho del citomegalovirus, este pertenece a la misma familia de los virus que causan fuegos, varicela y zoster –o culebrilla–, y si bien no produce estas lesiones, sí causa problemas como gastroenteritis, rechazo en trasplantes o neumonía en personas con un sistema inmunológico débil.

Como sucede con el 90 % de la población de los países en vías de desarrollo, la mayoría de los colombianos de todas las edades tienen dentro de su organismo el citomegalovirus, que se transmite por transfusión sanguínea, trasplante de órganos, gotitas de la respiración, saliva, semen, contacto sexual, orina y lágrimas. Por eso cuando se contrae ya pertenece a nuestro cuerpo de por vida.

Entre otros factores que influyen en el contagio de este virus están: falta de acceso a servicios públicos y a la salud, bajo nivel educativo de las familias, asistencia temprana a jardines o guarderías infantiles, e inseguridad alimentaria.

En todos los casos, el sistema inmunitario de una persona sana impide que el virus cause enfermedad, pero no sucede lo mismo con aquellas que tienen las defensas bajas, como por ejemplo quienes reciben trasplantes de órganos (riñón, hígado, médula ósea) o que tienen cáncer o sida. En estas situaciones provoca neumonía, gastroenteritis, hepatitis o infección en la retina (retinitis).

“En los trasplantes, la infección por citomegalovirus puede hacer que este fracase, e incluso puede provocar la muerte del receptor del órgano”, afirma la profesora Sonia del Pilar Bohórquez, directora del Grupo de Investigación Básica y Aplicada en Odontología (Ibapo) de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Además de estos problemas, los virus familiares del herpes, como el citomegalovirus, podrían afectar la boca, situación que el Ibapo ha convertido en su materia de estudio.

Uno de sus aportes más importantes consiste en aplicar el “aislamiento viral”, un proceso que permite recolectar muestras de saliva, orina, sangre y lavado broncoalveolar (o lavado bronquial), en este caso a 67 pacientes pediátricos del Hospital de la Misericordia, y que también se utiliza para recoger una muestra de tejido de los pulmones para su análisis.

Así, el citomegalovirus se halló en una niña de 9 años que tenía neumonía. Con este aporte, los investigadores trabajan en entender los mecanismos por los que el virus puede causar complicaciones en los pacientes con disminución de la respuesta inmunológica.

La profesora Bohórquez menciona que “para estudiar el comportamiento de este virus, la mayoría de los laboratorios en el mundo utilizan cepas de virus como Towne y Merlin, que tienen alteraciones genéticas, pero nosotros logramos un aislamiento que nos permite trabajar con un microorganismo muy parecido al que tienen los pacientes, y lo por tanto los trabajos de laboratorio estarán más próximos a lo que ocurre en el cuerpo”.

Aislamiento del citomegalovirus

La experta explica que la muestra obtenida se diluyó y puso sobre células que se encuentran en la caja de pozos en cultivo celular para que fueran infectadas por citomegalovirus.

Después se observaron los cambios en las células, y mediante PCR –la misma prueba que se utiliza en el diagnóstico de COVID-19– se confirmó la presencia del virus estudiado.

El medio donde se cultivaron las células se recogió y pasó de nuevo a otras células para aumentar el número de partículas virales y así tener material suficiente para los experimentos de laboratorio con citomegalovirus.

La investigadora Bohórquez considera que “las modificaciones realizadas a la técnica de aislamiento mejoraron la posibilidad de que los virus presentes en la muestra del lavado entraran más rápidamente a las células”.

Con el citomegalovirus aislado se han realizado experimentos que han permitido determinar su actividad inmunomoduladora, es decir que actúa sobre los monocitos –células de defensa que se encuentran en la sangre– y hace que estos se comporten de manera distinta.

En otras palabras, la experta explica que “los pone a trabajar para él, activa los monocitos que están circulando en la sangre para que comiencen a pasar a órganos o tejidos y así infectar más células”. Una vez logrado su cometido, la persona presenta las complicaciones de salud mencionadas.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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