El Nuevo Catecismo Sexual
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

12 de agosto de 2016

Ciertamente no se trata del más reciente manual de posiciones y técnicas coitales, género popular desde la Antigüedad, como se aprecia por el éxito de obras como KAMASUTRA de Vatsiayana o ARS AMANDI de Ovidio, por nombrar sólo dos clásicos.

Tampoco porque esté presentado en  forma de una lista de preguntas con sus respectivas respuestas, para ser  memorizadas conjuntamente de modo que, al formular las primeras, vengan de inmediato a la mente las segundas.

No, es una PRECEPTIVA de sobra conocida y bastante anacrónica, que unos “santos señores” -¿no intervinieron señoras?-, luego de consultar no con la almohada pero sí con algo bastante próximo, su libro de cabecera –el  mismo para todos-, se reunieron la mañana siguiente cual ministros, pero no religiosos, sino de la Suprema Corte, para emitir su fallo o sentencia -¿o fallida sentencia?-, a saber:

Que la gente común, aún no tan alienada de su cuerpo como para renegar de sus necesidades y apetitos naturales, debe abstenerse también de satisfacerlos, como hacen o simulan hacerlo ellos. That was all the rage.

Y aquí empieza lo truculento, pues si de verdad se abstienen, ¿a qué costo psíquico? Y si sólo lo simulan, ¿a qué retorcidas maniobras tienen que recurrir para que nadie se entere? (ELLOS LO HACEN, NOSOTROS LO HACEMOS, era el título de una película muy vista en los ’70, un documental sobre la vida sexual de los (otros) animales.)

Pero antes de preguntarse qué motivos profundos, quizá inconscientes, llevan a estos varones “consagrados” a asociar el cuerpo (desnudez, sensualidad, sexualidad) con el Mal, convendría revisar primero las circunstancias  mundanas, aparentes y seguramente sabidas de su vida presente y pasada que los impulsaron, parapetándose en una ignota Teología, a convertirse en conspicuos y hasta fanáticos detractores de aquél.

Porque el fenómeno no es privativo de clérigos, predicadores y líderes de secta, sino que se presenta en todos los lugares de la sociedad, aunque más notoriamente entre hombres y mujeres que, habiendo llevado una vida más activa, promiscua o simplemente más abierta en el aspecto erótico-corporal que el promedio, cambian abruptamente de estilo de vida, usualmente renegando de éste y hasta tratando de imponer a otros su nuevo y ascético –o tal vez sólo hipócrita- comportamiento, que proclaman como el correcto.

Como Teodora, esposa del emperador Justiniano quien, de ser una caballista de circo famosa en Constantinopla por la cantidad de sus amantes, tras convertirse al entonces naciente catolicismo, se dedicó a perseguir a sus antiguas compañeras de (su otro) oficio, recluyéndolas en una “casa de penitencia”.

Por lo que no es pecar de suspicaz preguntarse qué mala experiencia en particular habrá llevado a ciertos acérrimos moralistas de ahora, a denostar con singular saña determinados comportamientos sexuales, al grado de recomendar abstenerse de ellos a quienes los practican...

Una interesante cuestión, sin lugar a dudas.

Imagen: actuall.com

Fernando Acosta Reyes (@ferstarey - es fundador de la Sociedad Investigadora de lo Extraño, SIDLE), músico profesional y estudioso de los comportamientos sociales.

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 798 invitados y ningún miembro en línea