Inocente palomita…
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

26 de diciembre de 2013

La inocencia no tiene nada que temer
Jean- Baptiste Racine

El 28 de diciembre en los países latinos se celebra el Día de los inocentes, conmemoración de un episodio del cristianismo que tiene la finalidad de honrar a los niños que fallecieron por la orden de Herodes, en la búsqueda del recién nacido Jesús. Fecha que con el paso del tiempo ha cambiado el sentido y en la actualidad tiene una connotación festiva, chusca, en la que la creatividad y la imaginación de los más sagaces siempre encuentran una inocente víctima.

Según la Biblia, después del nacimiento de Jesús, los tres Reyes Magos llegaron a Jerusalén preguntando por el nacimiento del futuro Rey de los judíos, ya que vieron aparecer una estrella en el oriente, recordando la profecía del Antiguo Testamento que decía que: “cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones”. La noticia adquirió tal magnitud que Herodes sintió que su poder estaba en riesgo, por lo que ordenó la matanza en Belén, donde había nacido el futuro rey. Pero Jesús ya había salido de ahí por un supuesto sueño de José, el esposo de María.

La tradición de hacer bromas se realiza no solo entre las personas, sino también los medios de comunicación juegan un papel importante ya que ellos falsean su información haciendo creer que el contenido de sus noticias es real, creando en la sociedad, en un principio la certeza de que eso es verídico, pero al transcurso de la información se da por hecho que se trata sólo de una broma.

Lo anterior es debido a la libertad que tienen los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente la tienen una vez al año. Por lo que en el Día de los Inocentes, desde las cero horas hasta las veinticuatro horas del día 28 de diciembre todo puede suceder, esta tradición se vive en la gran mayoría de los países del mundo hispanohablante.
La tradición de hacer bromas en un día determinado, se ha extendido a otros países como Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia, Portugal o Alemania en los cuales, el 1 de abril de cada año, se celebra el “Día de los tontos” o mucho más conocido como “April Fools Day”, semejante a la contraparte latina del 28 de diciembre.

El hecho que se lo asocie con bromas, el 1 de abril, inició durante el reinado de Carlos IX de Francia, ya que a mediados del siglo XVI, en toda Francia las celebraciones de Año Nuevo comenzaban el 25 de marzo y cuando el Rey decretó que se adopte el calendario gregoriano y el año nuevo se traslade al 1 de enero. Supuestamente muchos franceses opuestos al cambio, o que olvidaron el cambio de fecha, siguieron intercambiando regalos y continuaron festejando. Eventualmente la tradición nació cuando los bromistas continuaron celebrando, pero dando regalos absurdos y recordando fiestas que en realidad no existen.

Así mismo, también el origen de la broma se relaciona con la orden de los Bétlemitas, establecida en México en 1673, la cual celebró desde el 28 de diciembre de 1703 el día de los Santos Inocentes. Cuando se suprimió esa orden, en 1820, la conmemoración dejó de celebrarse relacionada con la matanza que hizo Herodes en Belén, en su afán por matar al niño Jesús, para transformarse en una fecha para bromear y vacilar con los conocidos.

Se ha visto también que en ese día, Internet amplifica las bromas que se hacen ya sea entre las personas o en los medios de comunicación con alcances aún mayores, muchas de las cuales trascienden a medios tradicionales debido a que algún despistado no se da cuenta que se trata de un invento para burlarse o reírse de la audiencia.

Es por ello amable lector que en el próximo día 28 de diciembre, es mejor no creer nada de lo que leemos, de lo que vemos o de lo que nos dicen, ya sea en los periódicos, en la radio, la TV, en internet o en nuestra labor cotidiana y menos prestar algo ya que nos arriesgaríamos a recibir la frase de “Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se debe prestar”. Aún más añeja y prácticamente en el olvido quedó la tradición de devolver el objeto prestado, junto con charolitas de hojalata con juguetes en miniatura hechos para esa ocasión; por supuesto, no resultaba nada rentable para quien hacía la broma.

Por lo que contamos con pocos días para mentalizarnos amable lector y decir "no" cuando nos pidan algo prestado o un poco de dinero, pues de darlo, correremos el riesgo de que ya no nos lo devuelvan, cómo ve usted.

Jorge Rodriguez y Morgado 2

 

Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien en Sabersinfin.com 

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 1136 invitados y ningún miembro en línea