La búsqueda de la eternidad en la escultura de Miguel Peraza (Artículo)
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La búsqueda de la eternidad en la escultura de Miguel Peraza
Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Ciudad de México, México


26 de febrero de 2023
En la escultura de Miguel Peraza, se percibe al hombre en búsqueda de la eternidad, esa búsqueda de quienes somos o quien es, ese ser omnipotente, omnipresente y omnisciente o esa energía creadora que hace posible que la materia cósmica o la entidad espiritual se transforme en seres humanos, cuya principal razón obsesionada está volcada en buscar la felicidad y el placer en todas sus formas, porque para ello, si no para que, fue creado el hombre con toda esa compleja estructura anatómica llena de sensores y transductores que hacen posible la senso-percepción y la decodificación de todos los estímulos y los traduzcan en una cascada neuroquímica que viaja por todos los vasos comunicantes de nuestro cuerpo y por las nervaduras de nuestra alma. Percepciones que casi siempre nos engañan haciéndonos creer que los placeres mundanos son la fuente creadora de la felicidad, sin permitir percatarnos que eso que llamamos felicidad, generada por los placeres son un constructo mental, que muchas veces llamamos amor, fama, riqueza, poder y que no son más que una mera ilusión efímera y vacía, que llena de turbulencia nuestro corazón, arrebata lo concreto a la imaginación y como un vector laminar llena el vacío de nuestros capilares y como una sombra dimensional se apodera de nuestro albedrío y lo llena de fuerza estática que paraliza la voluntad y la saca de la galaxia mental para llevarla a donde la memoria le arranque despiadadamente el pensamiento y llene de tristeza la experiencia mental y la bañe con el agua del sufrimiento de lo cotidiano, le induzca secreción lagrimal y deje que el llanto grite de tal fuerza que haga temblar las cuerdas cósmicas donde se columpia el deseo y las ilusiones.
Otra búsqueda permanente en la escultura de Peraza, es la meta-conciencia, esa experiencia subjetiva, que nos permite distinguir el espejismo de la realidad, la bondad espiritual de la bondad material, que nos permite separar los colores de la cromática mental para poder construir una experiencia mental filosófica con dimensiones cuánticas que lleven al espíritu humano a girar en torno al movimiento divino para alcanzar la eternidad.
Y sin lugar a dudas otra búsqueda presente en la escultura de Peraza, es la indagación del bucle del pensamiento humano, que pretende saber a dónde irá, esa parte inmaterial que nos constituye, ese componente nuestro que llamamos alma, cuando llegue el final de la vida, si viajará en el Genesis como un navegante celeste surcando como un vector turbulento las dimensiones virtuales de las redes solares para llegar a la colonia desierta donde se unirá con Dios, para juntos surcar el espacio interior del espejo hasta llegar a la galaxia del sombrero donde el viento descompone al tiempo y lo transforma en un puente de cristal cromático en llamas para alcanzar una existencia urobórica, para poder saciar al cuerpo de felicidad mediante el consumo de lo lleno y lo vacío de esa lucha eterna e inútil tanto terrenal como espiritual que busca el hombre a través de la composición simple de la metamorfosis para alcanzar la divinidad o la animalidad permanente.

Imagen : Hombre Cósmico 1983, Andrés Peraza.


Enrique Canchola Martínez. Profesor e Investigador UAM-I