Miguel Peraza y la filosofía en su escultura (Artículo)
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Miguel Peraza y la filosofía en su escultura
Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Ciudad de México, México
22 de octubre 2021

El espíritu humano está presente en la escultura geométrica de Miguel Peraza dónde se recrean las ideas filosóficas de los grandes pensadores: Peraza, al igual que Anaxágoras, afirma en su obra que el alma es un espíritu aéreo pero sin embargo inmortal e igual que Diógenes, propone que el alma es una porción de la sustancia misma de Dios y como Epicuro, Peraza afirma que el alma de una escultura se compone de las distintas partes que conforman el todo armónico.
En la escultura de Miguel Peraza, el pensamiento Aristotélico, de que el entendimiento en los hombres está formado por una única y misma sustancia, está presente ya que los diferentes elementos estructurales conforman una sola entidad capaz de provocar múltiples percepciones y decodificaciones mentales que llegan a construir una reflexión y asombro en todos los observadores.
La escultura de Miguel Peraza, con sus características y sus llenos y vacíos, induce pensamientos constantes que se van interrelacionando con la generación de ideas abstractas y atractivos conocimientos inductivos, donde el alma es una entidad corporal eterna y el pensamiento es una manifestación de la materia, como lo afirmaban la tríada filosófica divina que la conforman Sócrates Platón y Aristóteles; concepto retomado posteriormente por el gran Renato Descartes con su premisa “cogito ergo sum”.


Pensamientos y conceptos filosóficos los encontramos en los diferentes elementos materiales y vacíos que en su interacción forman la escultura y que inducen movimientos de turbulencia aérea en el espacio finito, donde la abstracción inducida por los órganos de los sentidos con la interacción con el objeto, no necesita ser continua, lo que hace recordar el concepto del gran médico y filósofo inglés John Locke, cuándo menciona que no es necesario qué el movimiento del pensamiento sea continuo para generar y examinar las ideas qué se originan en nuestros sentidos. De esta manera la escultura de Peraza sin movimiento alguno es capaz de conmover e inspirar al espíritu humano para manifestar todas sus emociones que inducen el lenguaje, mediante el cual el objeto escultural pueda ser nombrado y se establezca su existencia como lo menciona Ludwig Josef Johann Wittgenstein y el lenguaje sea lo que limite la concepción del arte.
La fuerza y la debilidad del espíritu humano se representan continuamente en la obra de Peraza, ya que a través de la percepción la escultura se convierte en una extensión del pensamiento del observador y por medio de la percepción subjetiva se puede imaginar que la escultura intrínsecamente puede pensar.
En la escultura de Peraza, el espacio y el tiempo representan una experiencia de conciencia objetiva-subjetiva con una reconstrucción esquemática de la imaginación reproductiva que evocan los objetos los cuales construyen la significación perceptual del arte y donde en los elementos se aprecia la unidad sintética de los conceptos que pueden mostrar la realidad fenomenológica como lo menciona Edmund Gustav Albrecht Husserl, cuando dice que la conciencia es un conjunto de actos vivenciales que tiene la facultad de percibir los fenómenos que construyen los objetos y sus relaciones, de manera que realmente no necesitamos experiencia previa alguna para poder apreciar los fenómenos que constituyen el aspecto fundamental de la síntesis conceptual que se encuentra en la escultura.
El espacio en la escultura permite evocar los fenómenos mentales en un contexto unitario y percibir a las partes como un todo dónde lo lleno y lo vacío obedecen a leyes y principios de la geometría y dónde la conciencia cognoscente a través del espacio-tiempo y de lo lleno-vacío hace posible encontrarse con su voluntad, su pensamiento y su sentimiento los cuales son su esencia y a través de la sustancia y su causa efecto reflejarse en el arte.
La escultura de Peraza induce imágenes mentales que provocan conceptos de valores estéticos universales fundamentados en la armonía de los objetos presentados bajo las leyes formales de la sensibilidad y el entendimiento con lo cual la finalidad de la belleza es intrínseca a la obra.
Los espacios vacíos en la escultura de Peraza, son una entidad necesaria para la construcción de los fenómenos mentales que generan conocimiento y donde el espacio lleno-vacío se representa como una magnitud infinita autopoiética de los principios geométricos en la obra y donde como lo menciona Immanuel Kant, el conocimiento reside en el pensamiento y la razón. En la escultura de Peraza el espacio no es un concepto discursivo sino una parte fundamental de la obra misma y es determinado por las propiedades geométricas de los objetos que en conjunto hacen propuestas que van más allá del concepto y dónde escultura y pensamiento están juntos formando una misma entidad de belleza llena de sentimiento arrebatado que induce activación del sistema nervioso vegetativo a lo cual se le conoce como síndrome de Stendhal (Marie Henri Beyle).

Lecturas
Historia de la filosofía. Espasa-Calpe, S. A. Madrid, España 1984

https://www.sabersinfin.com/articulos/psicologia/28660-miguel-peraza-y-el-movimiento-cartesiano-en-su-escultura-articulo

https://www.sabersinfin.com/articulos/psicologia/28272-la-escultura-autopoietica-de-miguel-peraza-menendez-desde-una-perspectiva-psico-neurologica-articulo-y-videos

 


Enrique Canchola Martínez
Profesor de la UAM-I y UNAM
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