Ambiente laboral mejoraría si se mide la inteligencia emocional
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21 de mayo de 2021

Por ello, medir la inteligencia emocional de los empleados de una compañía ayudaría a determinar la percepción de estos y establecer planes de acción que mejoren la satisfacción y la motivación de los equipos de trabajo.

“Así lo asegura el abogado Andrés Felipe Rodríguez Pineda, magíster en Administración de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien evaluó la relación entre la inteligencia emocional de docentes de dos instituciones de la Secretaría de Educación del Distrito de Bogotá y su percepción sobre el clima organizacional.

En su estudio, el investigador contó con la participación de cerca de 80 docentes de ambas instituciones educativas, y después de realizar una revisión teórica definió los dos modelos de medición para evaluar tanto la inteligencia emocional como la percepción del clima organizacional.

El magíster de la UNAL advierte que aunque no se encontró una relación clara entre estos dos factores, sí se estableció que cuanta más inteligencia emocional evidenciaban los docentes mayor rendimiento y relaciones de motivación tenían para realizar su trabajo correctamente en las aulas de clase con sus estudiantes. Por ello, recomienda que futuras investigaciones analicen este aspecto de forma más detallada.

En la investigación se aplicaron cuestionarios cerrados con opciones de 1 a 5 sobre cómo se sentían los docentes con la organización, su relación con la institución y con sus compañeros, jefes y directivos.

Para evaluar la inteligencia emocional se manejaron algunas variables, como por ejemplo cómo se enfrenta a los demás, cómo se reacciona en público y cómo se perciben las políticas de las compañías. Esas respuestas se analizaron con modelos estadísticos, lo que permitió organizar los dos constructos.

“Consideramos variables sociodemográficas como género; tiempo de trabajo en la institución educativa –por rangos de menos de 5 años, de 6 a 15 años y más de 15 años–; edad –por rangos de 20 a 30 años, de 31 a 50 años y más de 50 años–; estado civil y jornada en la cual se encuentra cada docente”.

“Lo ideal es que estas herramientas de medición se aplicaran y ajustaran al contexto latinoamericano y colombiano, y a temas de lenguaje para que pudieran ser entendidos por los docentes en Bogotá”, plantea el investigador.

Al alcance de las empresas

Según la tesis del magíster de la UNAL, existen empresas internacionales dedicadas a medir periódicamente (cada uno o dos años) la inteligencia emocional de los trabajadores y otras variables relacionadas con la motivación en sus actividades laborales.

Tras la consultoría basada en la percepción de los empleados, estos instrumentos definen planes de acción direccionados a cómo se siente el empleado en la organización, siempre y cuando exista diversidad, libertad para hablar de estos temas, y ausencia de represalias por parte de los empleadores o supervisores.

“Como recomendación, las organizaciones –en especial las del área de gestión de recursos humanos– deben estudiar y caracterizar la inteligencia emocional de sus trabajadores, además de implementar programas que permitan su desarrollo y mejora”, concluye el investigador.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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